(EFE).- Emilio Enrique Cotter, citado como de origen argentino y representante de la firma uruguaya DFS, fue condenado a 10 años de cárcel, y el resto de los implicados, Pedro Santa Cruz (13 años), Reinaldo Mederos (10 años), Jorge Shuman y Joel Pumariega (2 años), mientras que Rafael Arias, fue sancionado a 5 años de trabajo correccional, de acuerdo con el reporte.
Asimismo, precisó que los funcionarios cubanos envueltos en el suceso, que data de mediados de 2009, enfrentaron cargos por los delitos de cohecho, actos en perjuicio de la actividad económica o la contratación, incumplimiento de obligaciones en entidades económicas, abuso en el ejercicio del cargo y falsificación de documentos privados.
Según relató el reportaje el argentino Cotter “se aseguró de encontrar en uno de los especialistas de la empresa comercial Cubapetróleo (CUPET) la vía que facilitara la concertación de contratos entre DFS y empresas cubanas”. EFE