
Por primera vez, Washington podría estar dispuesto a aceptar una condena de Naciones Unidas al bloqueo o embargo sin presentar batalla, informa la AP citando a funcionarios que dijeron que el gobierno de Barack Obama estaría valorando abstenerse en la votación anual de la Asamblea General de la ONU.
Año tras año La Habana presenta una resolución sobre el tema que recibe un respaldo mayoritario. Según cuatro funcionarios del ejecutivo estadounidense que pidieron el anonimato, todavía Washington no ha tomado una decisión, pero la simple consideración de la abstención es un hecho sin precedentes. Seguir adelante con la idea sacudiría tanto Naciones Unidas como al Congreso en Washington, indicó la AP.
Es inaudito que un estado miembro de la ONU no rechace una resolución crítica con sus propias leyes.
De no oponerse activamente a la resolución, Washington estaría aliándose de facto con el ente internacional en contra de su propio Congreso, que por el momento rechaza levantar el llamado embargo a pesar de los llamados del presidente Obama para hacerlo.
Obama ha instado al Congreso a derogar un proceso establecido hace 54 años, cuando anunció que Washington y La Habana normalizarían sus relaciones diplomáticas. Los dos países reabrieron sus embajadas en julio último y Obama ha aliviado las limitaciones sobre el comercio y los viajes a Cuba en virtud de sus poderes presidenciales. Pero el bloqueo se mantiene en vigor.
El último alivio de las sanciones se produjo el viernes y estuvo seguido de una conversación telefónica entre Obama y el presidente cubano, Raúl Castro. El papa Francisco, quien jugó un papel clave en el acercamiento entre las dos naciones, llegó a la capital cubana un día más tarde y viajará a Estados Unidos este martes.
La Casa Blanca dijo que Obama y Castro discutieron “los pasos que Estados Unidos y Cuba pueden tomar, juntos e individualmente, para avanzar en la cooperación bilateral”. El Gobierno cubano dijo que Castro “hizo hincapié en la necesidad de expandir su ámbito de aplicación y derogar, de una vez por todas, la política de bloqueo para beneficio de ambos pueblos”.
Ninguno de los comunicados mencionó la votación en Naciones Unidos. Sin embargo, y al igual que durante los últimos 23 años, La Habana presentará su resolución en la próxima Asamblea General criticando el bloqueo y pidiendo su final.
Estados Unidos ha perdido cada una de estas votaciones por una mayoría cada vez mayor y con márgenes más abrumadores. El año pasado, la propuesta cubana se aprobó por 188 votos a favor frente a dos en contra. Solo Israel respaldó a Washington. La votación de este año será la primera desde el cambio de política estadounidense hacia Cuba.