
Un animal nunca se debe abandonar, no solo porque nos lo diga el conocido eslogan Él nunca lo haría, existen muchas otras razones.
1. El abandono en la calle está penado en España
“Solo un 9% de los perros y gatos que llegan a las protectoras lo hacen acompañados de sus dueños, el resto se encuentra en la calle”Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity
Las leyes de tenencia y protección animal de las comunidades autónomas españolas (véase Madrid y lo que dice la Dirección General de Tráfico al respecto) recogen como infracción abandonar en la vía pública a un perro o un gato. No obstante, afortunadamente han desaparecido algunas prácticas: “Ya no se abre la puerta del coche en la carretera y se deja al perro o al gato tirado, ahora se practica el abandono civilizado, es decir, se lleva al animal a un albergue, donde puede tener la oportunidad de ser adoptado”, explica Matilde Cubillo, presidenta de Justicia Animal, que lleva 20 años dedicada a recoger perros y gatos abandonados y buscarles un nuevo hogar. Sin embargo, desde la Fundación Affinity señalan que “solo un 9% de los perros y gatos que llegan a las protectoras lo hacen acompañados de sus dueños, el resto se encuentra en la calle”.
¿Y cuáles son las razones que alegan los dueños para dejar a su mascota en un centro de recogida? Según el último estudio de la Fundación Affinity, un 16% dice que es por factores económicos, por camadas no deseadas un 13%, por el comportamiento del animal (12%) o la pérdida de interés por el perro o el gato (9%). Unos datos que corrobora la protectora de animales Huella Canina, que el pasado año comprobó un incremento en el ingreso de animales en sus instalaciones debido, según decían sus dueños, a la falta de recursos. Otras protectoras denuncian el lanzamiento de mascotas por la valla del recinto, también penado por la ley.
2. Rufo y Boby también se aprietan el cinturón
El gasto medio anual del mantenimiento de un perro asciende a 905 euros y el de un gato ronda los 665 euros. No obstante, esta circunstancia se debe asumir antes de tomar la decisión de abrir la puerta de nuestra casa a un animal. Las mascotas forman parte de la familia y con algunos sencillos gestos podemos ahorrar gastos en su manutención sin renunciar a su calidad de vida, según las asociaciones animalistas:
– Invertir en prevención para evitar que el animal enferme (antiparasitarios, alimentación adecuada).
– Recurrir a bancos de alimentos y de accesorios para animales, en los que ofrecen mantas o productos para combatir garrapatas y pulgas.
– Ver y comparar precios de los productos que necesiten para cubrir sus necesidades de manera adecuada a un precio competitivo.
3. Existe una amplia oferta para viajar con animales

4. Una mascota alegra las vacaciones del niño

5. La compañía de nuestro animal es insustituible

6. Abandonar a un animal le provoca sufrimiento
Un perro o un gato desahuciados, y privados de la compañía de su familia, sobre todo tras una larga convivencia, sufren un trauma que se puede traducir, en algunos casos, en la muerte del animal por tristeza. “Dejan de comer, se aíslan y mueren de pena”, comenta Martínez, quien añade: “No debería de ser tan sencillo aparcar a un animal en un albergue y darse la vuelta con la conciencia del deber cumplido”.
Los centros de recogida de animales están superados por el esfuerzo de atender a todos los que entran en sus instalaciones
7. Las protectoras están saturadas de animales
Los centros de recogida de animales están superados por el esfuerzo de atender a todos los que entran en sus instalaciones. Y cada vez que dejamos uno contribuimos a aumentar esa carga de trabajo. “Conviene recordar que un animal que ingresa en un centro, donde es uno más entre 100, no puede recibir la misma atención que en casa con su familia y en su ambiente”, explica Luz García, presidenta de la asociación de protección animal asturiana La Xana. “Debemos ser conscientes de que no siempre es oro todo lo que reluce en el trabajo de las asociaciones de protección animal y que hay casos, no siempre, en los que se trafica con perros y gatos que acaban en laboratorios de otros países, con la excusa de que son para la adopción internacional”, advierte García.
8. Un animal vagabundo puede provocar un accidente de tráfico

Según la Fundación Affinity, más del 70% de los perros y gatos que llegan a los centros de acogida de animales se recogen de la calle. “Aunque una parte de ellos se han extraviado y regresan con sus dueños gracias al microchip (dispositivo de identificación), otros han sido abandonados a su suerte en la calle”, explica Buil, directora de Affinity.