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La educación cubana

422_educacionSan Agustín, La Lisa (PD)- No existe un derecho fundamental que haya sido refrendado a los ciudadanos de una dictadura, que no le falte el ingrediente principal: la libertad.

Siento una admiración indeseada al ver cómo muchas personas no se percatan de ello. Incluso el Presidente de los EEUU Barack Obama, en su reciente discurso en La Habana, a pesar de insistir en la fórmula de la libertad como la única vía posible de lograr el progreso y la felicidad de las sociedades humanas, admitió como un logro de la dictadura cubana, el sistema de educación y de enseñanza que ha fomentado.

Los derechos existen para ser disfrutados a plenitud, de lo contrario, se convierten en pura ilusión, y esto es lo que sucede en Cuba.

El derecho a la educación y la enseñanza va mucho más allá de la gratuidad y de aprender a leer y a escribir, significa además, el derecho de enseñar y aprender sin interferencias ni imposiciones del Estado, es decir, la libertad de los profesores de impartir sus conocimientos sin restringirse a ninguna doctrina impuesta.

El derecho a la educación significa también la libertad de crear centros de enseñanzas, y el derecho a la libertad de los padres de decidir el tipo de educación que les darán a sus hijos.

El sistema de educación en Cuba ignora el disfrute de esas libertades.

Ya en el preámbulo de nuestra Constitución se vislumbra esta realidad: “…guiados por el ideario de José Martí y las ideas político- sociales de Marx, Engels y Lenin…”

Si analizamos la letra del artículo 39 de la Carta Magna cubana, podemos apreciar cómo los cubanos no tenemos el derecho de fundar centros de enseñanzas, toda vez que el sistema de educación y de enseñanza está absolutamente monopolizado por el Estado. Dice: “El Estado fomenta, orienta y promueva la educación, la cultura y las ciencias en todas sus manifestaciones”. Y más adelante el inciso b) del propio artículo, estipula que: “La enseñanza es función del Estado.”

Por otra parte, tenemos que el sistema de educación en Cuba, es rígido, toda vez que se encuentra marcado y restringido por una doctrina excluyente, lo cual se expresa en el inciso a) del artículo 39 supra mencionado, el cual estipula que la política educacional y cultural se fundamenta en el ideario marxista y martiano.

En este sentido, el inciso c) del precitado artículo estipula que “el Estado promueve la educación patriótica y la formación comunista de las nuevas generaciones” y en su inciso ch) no se esconden en develar sus verdaderas intenciones, al expresar: “Es libre la creación artística siempre que su contenido no sea contrario a la revolución…”. Y todos sabemos que la revolución no es otra cosa que los intereses y la doctrina impuesta por la dictadura..

En fin, los postulados que fundamentan la política educacional en Cuba, podemos resumirlos en que el Estado la fundamenta conforme al ideario martiano; promueve la educación patriótica y la formación comunista de las nuevas generaciones, y postula la libre creación artística siempre que su contenido no sea contrario a la revolución.

Todos esos postulados son muy similares a los postulados educativos del nacional-socialismo alemán.

¿Creen ustedes entonces que el sistema de enseñanza y educación en Cuba sea digno de ser ejemplo?

Nelson Rodríguez

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