
Una mujer se quitó la ropa frente a la estación de policía del municipio Centro Habana. Protestaba por que la policía había golpeado a su hijo impedido físico y su esposa Karina, embarazada de seis meses.
Ocurrió en la tarde del viernes, cuando los inspectores del Poder Popular y la policía, arremetieron contra los vendedores de espejuelos para el sol del Bulevar de San Rafael. Los que en su mayoría, eran limitados físico motores y trabajaban en sillas de ruedas.
Uno de estos vendedores, Mauricio Rafael Pina, manifestó que en los calabozos de Zanja se escucharon los gritos de la mujer, cuyo nombre se desconoce, pidiendo justicia.
“Yo escuché que habían golpeado a su hijo y a su esposa embarazada. Me dijeron que la muchacha está expulsando el líquido amniótico debido a la patada que le dieron. Eran vendedores de espejuelos, les quitaron la mercancía y el dinero de la venta”.
Afirma Mauricio que los vendedores detenidos, fueron multados con 1500 pesos moneda nacional y la amenaza de llevarlos a los tribunales si volvían a vender artículos prohibido por la ley.
De la mujer que protesto desnuda se supo, que la llevaron para el Vivac, centro policial del municipio Boyeros.
Un inspector del Poder Popular, llamado Nivaldo, comento que las autoridades no querían la presencia de los vendedores impedidos físicos en la zona. Por que daban una imagen muy negativa de la sociedad cubana, frente al turismo internacional.
Por Mario Hechavarria Driggs