“No hay cama pa’ tanta gente” decía la canción de Celia. Así pasa con los ya casi 700 migrantes cubanos varados en Turbo, región antioqueña de Colombia.
Mientras continúan llegando más cubanos al almacén, en el que se refugiaron los primeros al llegar, comienzan a construir casuchas a los alrededores de este, para protegerse.
Con “tablones de madera, nylon negro, cartones, soga, un puñado de puntillas y mucha creatividad” según comenta una publicación de Martí Noticias, construyen los cubanos un espacio para pasar la noche y gran parte de su día, mientras evitan ser “cazados” por las autoridades migratorias, como han referido.
“Algunas de las construcciones son sencillos ranchos vara en tierra con solo es espacio suficiente para disponer las colchonetas; otras tiene las cuatro paredes levantadas y dentro, improvisados camastros, un sillón viejo o una mesa. A los costados han dispuesto tendederas para colgar las toallas y la ropa lavada”
Con información de Martí Noticias

