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301 convictos cubanos han sido deportados por orden de Obama

Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro.
Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro. (Tomada de Twitter @USEmbCuba)
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Convicto / Foto: Referencia
Convicto / Foto: Referencia

Un total de 301 ciudadanos cubanos han sido deportados durante la gestión del presidente Barack Obama, quienes presentan estatus de personas convictas de delitos graves para la justicia estadounidense.

Según cifras ofrecidas por Estadísticas y documentos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), indican que las deportaciones de cubanos con antecedentes delictivos en EE.UU. continuaron ejecutándose regularmente, sin alterar el acuerdo establecido en 1984, con independencia de las tensiones políticas que gravitaron sobre las relaciones bilaterales en las últimas dos décadas, reseña Telemundo 51.

La cifra de cubanos enviados de vuelta a su país de origen a causa de una orden de deportación asciende a 792 desde el 2000. Durante los ocho años de George W. Bush (2001-2008) en la Casa Blanca el número de deportaciones a Cuba ascendió a 416; en el período de Obama, suman 301, de ellos 24 en el presente año fiscal, que concluye el 30 de septiembre.

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Sin mucho ruido ni publicidad, las historias de deportables retornados ha seguido su curso, con altas y bajas, pero ininterrumpido. Y tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, el tema ha sido puesto insistentemente sobre la mesa de negociaciones por la representación estadounidense.

“El ICE continúa buscando remover a nacionales cubanos con orden final de deportación que no han sido ejecutadas  y prioriza a  todos los extranjeros en esa situación, incluidos aquellos que aparecen en la lista de 1984, basándose en motivos de seguridad nacional, seguridad pública, y prioridades de seguridad en las fronteras”,  indicó Néstor Yglesias, portavoz del ICE en Miami.

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La lista del Mariel

Éxodo de Mariel
Éxodo de Mariel

Por los últimos 32 años, los agentes de inmigración se enfocaron en los casos de cubanos incluidos en una lista de deportación de inmigrantes del éxodo del Mariel, y que quedó establecida tras un acuerdo negociado con el gobierno cubano y la administración de Ronald Reagan, en 1984.

Como parte de ese acuerdo bilateral, 2,746 cubanos fueron clasificados como “excluibles” y quedaron sujetos a deportación, considerando que muchos de ellos participantes en los violentos motines de Fort Chaffee, Arkansas, en 1980, y de Atlanta, Georgia, y Oakdale, Louisiana. en 1987.

Pero ese listado está prácticamente extinguido. Ya fueron deportados 2,022 individuos, 246 han muerto y solo 478 cubanos quedan pendientes de ser enviados a la isla.

“En este momento, el ICE ha agotado las posibles acciones en base a la lista del acuerdo de 1984 y no tiene capacidad para ejecutar la deportación de estas personas por motivos diversos (por ejemplo, encarcelamiento, ajuste de su estatus migratorio, fallecimiento, edad avanzada o problemas de salud de la persona). Sin embargo, si las circunstancias cambian en el futuro, el ICE tomará las medidas de ejecución en base a sus prioridades”, indicó Yglesias.

Costos elevados

Funcionarios de ICE foto telemundo 51
Funcionarios de ICE foto telemundo 51

El Departamento de Estado remitió al ICE una pregunta de Telemundo 51 sobre el costo de una deportación a Cuba. Jennifer D. Elzea, portavoz de la oficina del ICE en Washington, dijo no tener una cifra específica por remover una persona hacia la isla, pero ofreció el promedio de gastos en que incurrió la agencia por cada deportado a cualquier país en el 2015.

“El costo de la operación para sacar a un individuo de Estados Unidos, desde el momento de su identificación hasta el paso final de la deportación fue de $12,213 dólares en el año fiscal 2015”, señaló la funcionaria. “Esto incluye todos los gastos necesarios para identificar, detener, procesar a la persona en una corte de inmigración y removerlo del país”.

Solamente el hecho de sacar la persona del país promedió un costo de $1,962 dólares el pasado año.

Las estadísticas registran actualmente 35,533 nacionales cubanos con orden final de deportación y casos abiertos. La mayoría son personas que cometieron delitos en fechas posteriores al acuerdo de 1984, y que Washington ha ido retornando a cuentagotas con el visto bueno del régimen de La Habana.

Cifras en espiral

Pero las cifras siguen en aumento a causa del creciente número de cubanos que cumplen condenas por delitos graves, muchos de ellos emigrados en años recientes y sentenciados por tráfico humano, fraude al Medicare, narcotráfico y robo de tarjetas de crédito, entre otras actividades criminales.

El abogado de inmigración Willy Allen, con un largo historial de representación de clientes en peligro de deportación, coincide en que los esfuerzos de Washington por enviar ex convictos de regreso a Cuba no se han detenido en estos años, y pudieran reforzarse en la nueva etapa de restablecimiemnto de relaciones diplomáticas entre los dos países.

“Es de esperar un aumento en el número de cubanos removidos de Estados Unidos, pero no pienso que se produzcan deportaciones masivas… Cuba no tiene la capacidad económica para asimilar grandes grupos de personas y muchas de estos casos son de difícil reinserción en la realidad cubana, donde no tienen ya familia ni contactos”.

Debido a la inexistencia de un tratado de repatriación para estos casos, los cubanos no son automáticamente deportados a su país tras cumplir sentencias en cárceles estadounidenses. Al salir de prisión son llevados ante un juez de inmigración que dicta su orden final de deportación, pero permanecen excarcelados y deben reportarse con frecuencia a las autoridades.

El drama de los retornados

El drama para muchos de ellos es que regresar a Cuba es una opción inviable, pues no tienen familia ni un lugar donde asentarse, e incluso a veces ni dominan bien el idioma español. Eso explica algunos casos recientes de cubanos que vivieron durante años en Estados Unidos y fueron deportados, pero han terminado retornando como balseros en busca de refugio.

Este año, Allen defendió exitosamente el caso de José Pablo Ferrer García, un refugiado del Mariel que fue deportado a Cuba el 16 de octubre del 2014. Ferrer abandonó Cuba por vía marítima el pasado abril y fue detenido en alta mar por los guardacostas, pero pudo argumentar ante un juez que fue víctima de acoso y persecución durante su estancia en la isla.

Ferrer logró que un juez congelara su deportación y le permitiera acceder a permiso de trabajo, solo que no puede salir del territorio estadounidense.

Para los miles de cubanos deportables en Estados Unidos, la nueva era de relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington ha generado una dosis de incertidumbre ante la posibilidad de un acuerdo formal para repatriar a marcha forzada a cientos de  cubanos.

Al terminar la ronda de conversaciones migratorias en La Habana, el pasado julio, la declaración del Departamento de Estado indicó que la delegación estadounidense “reafirmó su posición de que el gobierno de Cuba debe aceptar el retorno de los nacionales cubanos que han sido removidos del territorio de  Estados Unidos”.

Con información de Telemundo 51

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