Los cuentapropistas en Cuba no la tienen nada fácil, y es que el régimen les impone tantos controles y tantas sanciones que pareciera que les molesta su trabajo. Uno de las limitaciones que sufren es el no poder optar por publicidad, de esa manera se les dificulta vender sus servicios, sobre todo a los extranjeros.
Pero como todo, los cubanos siempre tratan de conseguirle la solución a las cosas dentro de tanto control, y esta vez los llamados “proveedores de clientes” es una ejemplo vivo de ello.
Estas personas, se encargar de promocionar el negocio de los cuentapropistas, sobre todo entre extranjeros. De esa manera, los negocios se dan a conocer o los mismos “proveedores de clientes” les marcan una especie de ruta recomendada.
” Los clientes nos dicen que es lo que quieren comer o hacer en Cuba y nosotros los llevamos hasta los locales”
Las formas más comunes de promocionar los servicios en Cuba es pegando mensajes en los postes, paredes o arrojando bolantes en las calles y en algunos casos las redes sociales.
Este negocio de “proveedores de clientes” no cuenta con licencia por parte del régimen, por tal motivo las personas que lo practican se mantienen con un bajo perfil por temor a ser multados.