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El calvario de una familia cubana atrapada en Panamá

El cierre de la frontera con Panamá ha desatado una crisis humanitaria en el Urabá antioqueño, donde decenas de cubanos, haitianos, africanos y asiáticos quieren seguir su camino rumbo a Estados Unidos.
El cierre de la frontera con Panamá ha desatado una crisis humanitaria en el Urabá antioqueño, donde decenas de cubanos, haitianos, africanos y asiáticos quieren seguir su camino rumbo a Estados Unidos.
Los migrantes aguardan en la iglesia, mientras obtienen los recursos para seguir su viaje a Estados Unidos. LA PRENSA/Luis García
Los migrantes aguardan en la iglesia, mientras obtienen los recursos para seguir su viaje a Estados Unidos. LA PRENSA/Luis García

La inocencia muchas veces puede ser beneficiosa para afrontar las adversidades de la vida, trasladarse a un mundo de fantasía, te permite poner a una peligrosa jungla como un parque de juegos o catalogar a maliciosos funcionarios fronterizos como obstaculos vivientes.

Johans Tamayo Molina de 38 años, es uno de los tantos cubanos que se encuentran varados en Panamá, pero no está solo, sus hijos, Fernanda y Fabio, de seis y tres años, han tenido que surcar juto a él y su esposa, todos lo embates que les presenta el continente Américano.

Cuando llegamos al aereopuerto de Panamá, con 20 dólares en el bolsillo, una señora les regaló a los niños un chocolate y un dulce de maní. Recuerdo que nos dijo: algún día tienen que escribir todo lo que han pasado para alcanzar la libertad»

Sus hijos juegan inocemente, mientras ellos piensan en como continuar su viaje hasta los Estados Unidos. Vienen de estar dentro de una bodega en Turbo, Colombia y ahora se refugian en los albergues habilitados por Cáritas Panamá a expensas de la ayuda que la fundación les brinda porque no tienen dinero.

Hasta el momento, a través de donaciones, la ONG administra alimentos, agua y ropa a los migrantes. Además dispuso baños y distribuyó a las personas en distintas iglesias. La Cruz Roja y el servicio de salud panameño también han colaborado para la asistencia de los varados.

Tras mantenerse en áreas proclives a enfermedades tropicales algunos cubanos enfermaron, como es el caso de Ubernel Cruz, que se encuentra hospitalizado bajo el diagnóstico de malaria. También hay reportes de muertos en el cruce selvático, como Carmen Issel Navarro Olazabal, de 49 años, quien falleció el pasado 20 de agosto.

Según cuenta Tamayo, la travesía hasta la ciudad de Panamá ha sido uno de los momentos más difíciles de su vida.

Veníamos mi esposa y yo con los niños desde Ecuador. Llegamos a Turbo, donde una señora mayor nos recibió en su casa. No tenía nada de valor, incluso el piso era de su casa era de tierra. Allí compartimos su miseria, comíamos de lo poco que tenía. Eso nos marcó mucho

Tras la decisión de la Cancillería y Migración Colombia de intervenir en la bodega y los alrededores, donde se refugiaban más de 1.400 cubanos en Turbo, la familia Tamayo se embarcó hacia Sapzurro, un poblado fronterizo por el cual pensaban adentrarse en Panamá.

Cruzamos por mar con miedo a que nos disparara la Guardia Costera panameña, porque eso eran los rumores que había. Fueron momentos de mucha tensión en barcas repletas de inmigrantes

Tamayo recuerda cómo en medio de la travesía, al pequeño hijo de Aderelys Ofarrill, el bebé que fue noticia al nacer en el albergue de Turbo, una ola lo cubrió y «milagrosamente» se salvó de morir ahogado.

Cuando pensábamos que lo peor había pasado, los lancheros colombianos nos explicaron que no podían llegar a la playa porque era territorio panameño. Nos dejaron en medio de los arrecifes, con el agua hasta el pecho. Tuvimos que cargar a los niños y dejar que el equipaje se mojara. Todo se ensopó, incluyendo los documentos

Yanela Vilche junto a su esposo, Johans Tamayo, y sus hijos, Fernanda y Fabio, en Quito, Ecuador. (Cortesía)
Yanela Vilche junto a su esposo, Johans Tamayo, y sus hijos, Fernanda y Fabio, en Quito, Ecuador. (Cortesía)

Una vez en la zona panameña de la frontera debían encontrar el poblado de La Miel, donde se estaban aglutinando los cubanos. «Unos nos decían que estaba a tres días de camino, otros que era allí mismo. Finalmente encontramos el pueblo y después nos dejaron continuar camino hacia Panamá», explica.

«El problema ahora es que no tenemos para dónde ir, ni con qué», comenta atribulado por la decisión de los países de la zona de no permitir el paso de migrantes irregulares, entre ellos, los cubanos.

Por otro lado, según reseña el portal 14yyMedio, Mauricio Herrera Ulloa, Ministro de Comunicación de Costa Rica, explicó que su Gobierno no ha cambiado la política hacia los migrantes irregulares cubanos.

En esencia, la política continúa. No vamos a recibir a migrantes irregulares

Herrera explicó que hasta esta semana habían sido rechazados administrativamente 173 cubanos y tres fueron aprehendidos al intentar penetrar al país de manera subrepticia.

Aquellos que son arrestados por la Policía tienen varias posibilidades, que van desde la deportación a su país de origen hasta la concesión de asilo, en dependencia de cada caso.

El ministro fue enfático al resaltar que su país no va a negociar un nuevo puente aéreo con México. El Gobierno de Costa Rica recientemente pidió a Estados Unidos eliminar la Ley de Ajuste Cubano (1966), a lo que Washington se niega.

Con información de 14yMedio

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