Como en la época medieval. Rosa Villar Jarionca fue la víctima de un brutal castigo en la provincia de Oxapampa, Perú. Amarrada a un tronco, su cuerpo ardió en llamas mientras estaba viva como un castigo por presuntamente haber practicado la brujería en contra de la comunidad.
El hecho comenzó a circular luego de que uno de los testigos registrara con su celular las imágenes de la mujer maniatada siendo incinerada.
Luego se observa cómo el fuego cubre su cuerpo y ella grita con desesperación.
La muerte de Villar, de 73 años, en la comunidad indígena llamada “Shiringamazú Alto”, donde no hay señal telefónica y distante a 10 horas de su despacho por un dificultoso camino de trocha en medio de la Amazonía.
Con información de Diario Correo