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El cubano Alejandro Pérez, el hombre detrás de los videoclips más exitosos

Dentro de los cubanos más buscados en el mundo artístico internacional, sin duda, se ubica el cubano, Alejandro Pérez, quien concibió el exitoso video ‘Bailando’ con Enrique Iglesias, entre tantos otros

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Alejandro Pérez habla en la sección Canal USB de Cubadebate sobre los inicios de su carrera, el vuelco que dio su vida luego de “Bailando” y sus planes actuales. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.
Alejandro Pérez habla en la sección Canal USB de Cubadebate sobre los inicios de su carrera, el vuelco que dio su vida luego de “Bailando” y sus planes actuales. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Dentro de los cubanos más buscados en el mundo artístico internacional, sin duda se ubica, el cubano, Alejandro Pérez, quien es un excelente director de fotografía, realizador y fotógrafo, egresado de la Facultad de Medios de Comunicación Audiovisuales del Instituto Superior de Arte (ISA).

Este excelente profesional de la Mayor de Las Antillas,  ha compartido experiencias profesionales con afamadas figuras, tales como: Enrique Iglesias, Marc Anthony, Pitbull, Yandel, Juan Magan, Sean Paul, Fat Joe, Juan Formell, Leslie Grace, Luis Enrique, Descemer Bueno, Gente de Zona, Band of Bitches, Chucho Valdés, Isaac Delgado, Omara Portuondo, Orishas, Baby Lores, El Micha, Buena Fe, Ivette Cepeda, Maná y Nicky Jam, entre otros. Y desde hace un tiempo trabaja en un proyecto para dirigir su primera cinta de ficción.

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Otro de los grandes éxitos que se anotó Pérez, fue con el videoclip ‘Bailando’, donde trabajó de cerca con Enrique Iglesias. No obstante, Alejandro se toma sus éxitos con mucha humildad, sin olvidar sus raíces, sigue siendo el mismo hombre sencillo y amigable de siempre.

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Este excelente profesional cubano, ha participado como realizador o director de fotografía en más de 400 videos clips.  La historia de este realizador es la de quien comienza desde cero y no se cansa de sumar, incluso, llegó a cumplir funciones de corresponsal de guerra en Angola, donde filmó con la documentalista estadounidense, Estela Bravo.

Cubadebate le realizó una entrevista exclusiva a este gran cubano, la cual reproducimos integra a continuación:

Bueno, empecemos por tus orígenes ¿Dónde naciste? ¿Cómo fue tu niñez?

Aunque nací en el municipio Plaza de la Revolución, mi barrio es Habana del Este porque a los tres años fui para allí, donde continúo viviendo.

Estuve becado en natación desde los seis años hasta sexto grado en Guanabo. Era un buen pechista, pero la escuela era muy lejos. Luego, me formé como maestro según el método Makárenko, entrabas con séptimo grado y estudiabas cinco años. Al graduarme comencé a impartir clases de asignaturas vinculadas siempre a las ciencias en primero, tercero y quinto grado.

La enseñanza es una vocación que me encanta, pero tuve muchos desencuentros con la dirección de la escuela porque transmitía los objetivos de la manera que creía mejor para los muchachos. Muchos de los alumnos tenían problemas de conducta y había que despertarles interés. Al limitarme mi libertad para escoger mi propia metodología caí en la monotonía y el aburrimiento.

¿Entonces interrumpes tu carrera como maestro y te pasas al audiovisual?

Seguí dando clases pero me cansé y le dije a mi papá que me quería ir de Educación, que me buscara otro trabajo. Me consiguió un curso de camarógrafo en la Fílmica de la FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias). A mí el mundo del audiovisual me llamaba la atención pero normal, como podía interesarle a cualquier otro. No tenía una inclinación especial ni en mi familia tenía algún antecedente.

Al terminar el curso empecé a trabajar en los mismos Estudios Fílmicos, donde se hacía (el programa de TV) FAR Visión. La Fílmica fue la gran escuela de mi vida. Había muchos profesionales excelentes como Jorge Fuentes, (Ángel) Alderete, Belkis Vega. También los mejores recursos estaban allí y eso me permitía, siendo un desconocido, poder trabajar con la última tecnología del mundo.

Así empezó a gustarme porque guardaba alguna relación con la educación. Comencé a darme cuenta del poder de manipulación que tenía en las manos, a saber que podía manejar una realidad y venderla como quería. El truco estaba en ver si era capaz, a través de la cámara, de lograr en el espectador lo que había en mi mente. Y lo asumí como un juego que era encantador. Pedagógicamente era como si quisieras enseñarles algo usando una cámara.

Se filmaba mucho, de todo. Lo mismo hacíamos una maniobra militar que una serie (La Botija). Me metí en el cine documental, de ficción, en la noticia. Fui corresponsal de guerra en Cuito Cuannavale, y cubrí la invasión masiva que hizo Cuba en los últimos momentos. Allí mataron compañeros míos, amigos que eran camarógrafos, sonidistas.

Cuéntanos de esta experiencia en Angola…

La guerra es lo más triste del mundo. Decidí que nunca más iba a una. En ese momento no me pagaban, iba a una misión. Y nunca, aunque me paguen, vuelvo a ir a una guerra, eso que viví no lo vuelvo a ver jamás. Vi a mis amigos muertos, vi camiones llegar cargados de fallecidos. Por eso me enoja tanto ver todos los conflictos armados que hay en el mundo, con niños muertos que no tienen nada que ver.

¿Qué pasó cuando regresaste?

Tenía que esperar como 10 años para hacerme “camarógrafo A” y luego como cinco más para “director de fotografía”, máximo nivel de esa escala. Todo eso lo hice en tres años, lo que da una idea del nivel e intensidad del trabajo que tuve que sopesar. Luego estudié Dirección de fotografía en la FAMCA (Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual).

Más tarde te fuiste de la Fílmica y tuviste que comenzar en otro ámbito profesional ¿Cómo fueron esos años?

En la Fílmica empecé a hacer cosas que tampoco me motivaban y decidí hacerme free lancer, en una época en la que en Cuba había muy pocas personas en esa condición. Todo era por el Estado y era un riesgo grande para mí lanzarme a la calle.

Poco a poco pude crear mis clientes, en colaboraciones incluso con el ICAIC o la propia Fílmica y me fui abriendo un camino independiente. Así empezó mi carrera nacional. Una de las primeras películas en las que participé como Director de Fotografía fue Viva Cuba (2005). Hice tres filmes de niños: ese, Habanastation (2011) y Conducta (2014). Me encantan los niños, tengo una sola hija pero me hubiese gustado tener 15 (risas).

Luego de Viva Cuba vino Larga distancia (2010), con (Esteban) Insausti y ahora se filmó otra que no pude hacer completa, Club de jazz. También estuve en Bocaccerias habaneras (2013), con Arturo Soto. Hice varios documentales con Belkis Vega y filmaba como director de fotografía muchos videoclips. Hasta que un día me di cuenta de que esos eran trabajos que yo podía realizar solo.

¿Anteriormente tenías experiencia como director?

En el año 1986 dirigí un documental con la Fílmica. Yo había ido a filmar la noticia de un trasplante de corazón pero estuve tres días ahí porque el corazón no llegaba. Venía de Pinar del Río, en un avión hasta Baracoa. Entonces, a escondidas decidí hacer un documental. La Fílmica se enteró luego porque un amigo mío lo presentó en un certamen y ganó premios.

¿Cuál fue el primer videoclip que dirigiste?

Creo (2009), de Baby Lores. A partir de ese dirigí videos para muchos artistas cubanos.

En tus inicios hiciste muchos videos de reguetón, sobre todo trabajaste con el Micha y Baby Lores, pero ninguno de esos clips responde al estereotipo del video de reguetón…

Se trata de no hacer lo mismo que todo el mundo. Muchos directores lo ven de una manera pero yo, porque lo siento de verdad, lo veo de otra. En este mundo hay muchos directores buenos, y si tú no intentas sacar la cabeza al menos para que te vean el pelo, no haces nada.

Por ejemplo, aquel video del Micha, Con dinero y pasma’o, impuso hasta un baile sin ser el típico video de reguetón.

Hace bastante tiempo que no realizas un clip a un artista cubano. ¿Tienes algún proyecto en ese sentido?

Esta semana tengo una reunión con Lores. No he tenido tiempo pero estoy ansioso por hacer cosas aquí. Me siento muy cómodo trabajando en Cuba y no sé cómo compartiré el tiempo pero me lo he propuesto porque tengo ganas.

¿Cuál fue tu primer trabajo con una artista internacional?

Un día me llama Luis Enrique, que fue el primer artista internacional al que le hice un clip. Él había visto los trabajos que había hecho y quería probar conmigo. A mí me gusta mucho su música y fue un gran premio que me llamara por mi trabajo.

Después, me contactan de la oficina de Marc Anthony y me piden escribir la historia de dos canciones: Cambio de piel y Flor pálida, para hacer un video. Les di el guión de Flor pálida nada más. Nunca supe de ellos. Eso es normal, puede que no les haya gustado y lo hubiese hecho otro pero tampoco vi que el clip de la canción hubiese salido. Al año siguiente me llaman de la oficina de Marc Anthony para decirme que filmarían la historia que había escrito. Una semana más tarde estaba haciendo el clip en Santo Domingo.

En el medio de eso hice Bailando, que fue un exitazo mundial muy grande. Es decir, entré al mundo internacional con las puertas abiertas. Tuve la dicha de trabajar primeramente un gran tema con Luis Enrique  y luego otros dos que fueron hit internacionales, Flor pálida y Bailando. Eso me sirvió mucho. Luego filmé además otro tema que también fue exitazo, La gozadera. Tuve una racha de canciones que sonaron muy bien a nivel mundial. Significó entrar a ese mundo bien protegido, llevaba un gran respaldo.

Alejandro Pérez y Marc Anthony durante la filmación de "Flor Pálida" en Santo Domingo. Foto tomada de Creale.
Alejandro Pérez y Marc Anthony durante la filmación de «Flor Pálida» en Santo Domingo. Foto tomada de Creale | cubadebate

Más tarde te fuiste de la Fílmica y tuviste que comenzar en otro ámbito profesional ¿Cómo fueron esos años?

En la Fílmica empecé a hacer cosas que tampoco me motivaban y decidí hacerme free lancer, en una época en la que en Cuba había muy pocas personas en esa condición. Todo era por el Estado y era un riesgo grande para mí lanzarme a la calle.

Poco a poco pude crear mis clientes, en colaboraciones incluso con el ICAIC o la propia Fílmica y me fui abriendo un camino independiente. Así empezó mi carrera nacional. Una de las primeras películas en las que participé como Director de Fotografía fue Viva Cuba (2005). Hice tres filmes de niños: ese, Habanastation (2011) y Conducta (2014). Me encantan los niños, tengo una sola hija pero me hubiese gustado tener 15 (risas).

Luego de Viva Cuba vino Larga distancia (2010), con (Esteban) Insausti y ahora se filmó otra que no pude hacer completa, Club de jazz. También estuve en Bocaccerias habaneras (2013), con Arturo Soto. Hice varios documentales con Belkis Vega y filmaba como director de fotografía muchos videoclips. Hasta que un día me di cuenta de que esos eran trabajos que yo podía realizar solo.

¿Anteriormente tenías experiencia como director?

En el año 1986 dirigí un documental con la Fílmica. Yo había ido a filmar la noticia de un trasplante de corazón pero estuve tres días ahí porque el corazón no llegaba. Venía de Pinar del Río, en un avión hasta Baracoa. Entonces, a escondidas decidí hacer un documental. La Fílmica se enteró luego porque un amigo mío lo presentó en un certamen y ganó premios.

¿Cuál fue el primer videoclip que dirigiste?

Creo (2009), de Baby Lores. A partir de ese dirigí videos para muchos artistas cubanos.

En tus inicios hiciste muchos videos de reguetón, sobre todo trabajaste con el Micha y Baby Lores, pero ninguno de esos clips responde al estereotipo del video de reguetón…

Se trata de no hacer lo mismo que todo el mundo. Muchos directores lo ven de una manera pero yo, porque lo siento de verdad, lo veo de otra. En este mundo hay muchos directores buenos, y si tú no intentas sacar la cabeza al menos para que te vean el pelo, no haces nada.

Por ejemplo, aquel video del Micha, Con dinero y pasma’o, impuso hasta un baile sin ser el típico video de reguetón.

Hace bastante tiempo que no realizas un clip a un artista cubano. ¿Tienes algún proyecto en ese sentido?

Esta semana tengo una reunión con Lores. No he tenido tiempo pero estoy ansioso por hacer cosas aquí. Me siento muy cómodo trabajando en Cuba y no sé cómo compartiré el tiempo pero me lo he propuesto porque tengo ganas.

El primer videoclip de Alejandro Pérez con un artista extranjero fue “Descontrólame” del nicaragüense Luis Enrique (der.). Foto tomada de Creale.

¿Cuál fue tu primer trabajo con una artista internacional?

Un día me llama Luis Enrique, que fue el primer artista internacional al que le hice un clip. Él había visto los trabajos que había hecho y quería probar conmigo. A mí me gusta mucho su música y fue un gran premio que me llamara por mi trabajo.

Después, me contactan de la oficina de Marc Anthony y me piden escribir la historia de dos canciones: Cambio de piel y Flor pálida, para hacer un video. Les di el guión de Flor pálida nada más. Nunca supe de ellos. Eso es normal, puede que no les haya gustado y lo hubiese hecho otro pero tampoco vi que el clip de la canción hubiese salido. Al año siguiente me llaman de la oficina de Marc Anthony para decirme que filmarían la historia que había escrito. Una semana más tarde estaba haciendo el clip en Santo Domingo.

En el medio de eso hice Bailando, que fue un exitazo mundial muy grande. Es decir, entré al mundo internacional con las puertas abiertas. Tuve la dicha de trabajar primeramente un gran tema con Luis Enrique  y luego otros dos que fueron hit internacionales, Flor pálida y Bailando. Eso me sirvió mucho. Luego filmé además otro tema que también fue exitazo, La gozadera. Tuve una racha de canciones que sonaron muy bien a nivel mundial. Significó entrar a ese mundo bien protegido, llevaba un gran respaldo.

¿Cómo se sumó Enrique Iglesias a Bailando y qué tal fue tu experiencia al trabajar con él?.

Era una canción que hacía meses Enrique tenía, pero él se toma mucho tiempo para aceptar los proyectos en los que participa. Descemer se decidió a darla a conocer sin él e hicimos entonces el primer video. Pero cuando salió en Youtube al momento Enrique contactó a Descemer y decidieron volver a filmar un clip donde estuviera él. Esto, por supuesto, iba a darle éxito internacional rotundo a la canción.

Pasó algo con este video muy simpático. El manager de Enrique todo el tiempo me decía “no te me acomplejes con Enrique porque a él le gusta repetir la edición cientos de veces”. Yo no tenía ningún problema con eso, pero pensé que seguramente sería la tortura del siglo. Cuando termino el clip y se lo envío, me llamó Enrique eufórico, súper contento. Me dijo “a esto no hay que hacerle nada más ¿eh?, hay que sacarlo ya”. Para mí fue una sorpresa y para él era el primer trabajo en el que no tenía que repetir.

Recuerdo que cuando estábamos filmando me comentó: “Alejandro, esto tiene que quedar muy bien porque este es el video más importante de mi carrera”. Por supuesto, yo le contesté que era al revés, que era el video más importante de la mía porque él en 15 años cada vez que sacaba una canción se convertía en un hit”. Pero fue como decía y Bailando se convirtió en el tema más importante de su carrera. Él nunca había tenido una canción con tanta trascendencia. Para mí ser parte de eso es un gran orgullo.

Tienes elementos comunes en tus videos pero has hecho muchos y apenas guardan relación entre sí, ¿qué tan difícil es el proceso creativo para no repetirte?

Es lo más difícil. Todos los días cuando despierto lo primero que hago es pedirle a alguien, si existe alguien, que me ayude a no repetirme. He hecho más de 400 videoclips porque en muchos de esos que no dirigí también construí la historia. Cada vez es más difícil lograr la originalidad. Estoy tratando todo el tiempo de buscar algo nuevo para tampoco caer en lo que todo el mundo hace.

¿Cómo surgen las ideas que te llevan a hacer los clips?

La canción es la que manda ahí, pero a veces es el proceso creativo de la historia lo más difícil de todo. Puede ser tan fácil como me pasó ahora con Maná y Nicky Jam (De pies a cabeza), o muy complejo.

¿Qué ha traído a tu vida la fama internacional con la que ahora cuentas?

Soy menos feliz. Lo que ha pasado es que he tenido que trabajar muchísimo. Cuando hice Bailando y funcionó me di cuenta de que estaba pasando una cosa muy importante en mi vida y que tenía que asumir o no. Cuando les conté que al principio de mi carrera trabajaba mucho, era porque quería que mi trabajo fuera reconocido siendo joven para tener más fuerza y disfrutarlo. Bien, en Cuba fue así. Eso entonces había pasado y estaba tranquilo, estable, la gente me reconocía, los medios también.

Después de hacer Bailando, un amigo me aconseja entrar a una página web importante a nivel internacional, donde acuden los productores para referenciarse sobre la carrera de los directores. Cuando revisamos, al menos aparecía, pero lo único que decía de toda mi carrera era Bailando. Me puse a llorar. Pensé en lo injusto que era eso teniendo en cuenta todo lo que había trabajado en mi vida. Es como si mi carrera hubiese empezado con Bailando.

Estuve en el balcón de mi amigo solo, pensativo. Y vi dos caminos: o seguía como estaba, en Cuba, tranquilo, con todos mis clientes, ganando bien, o empezaba de nuevo. La idea de empezar de nuevo me recordó los años del inicio de mi carrera, en los que no dormía. Pensé que antes tenía 20 años y pocas responsabilidades y ahora tenía 50 y una familia. Pero le dije a mi amigo: “en un año esa página va a estar llena”. Hace 15 días abrí esa web y mi perfil ya era otro aunque pensé: “prepárate para el año que viene”.

Eso ha cambiado mi vida, ha sido como empezar de cero. Es verdad que gano más, que tengo reconocimiento internacional, pero también soy más infeliz porque no paro de trabajar. Antes me pasaba un mes de vacaciones y ahora no voy a ningún lugar. Soy más feliz por una parte, pero infeliz por otra.

Alejandro Pérez en entrevista para la sección Canal USB de Cubadebate. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.
Alejandro Pérez en entrevista para la sección Canal USB de Cubadebate. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate

Quizás entrar al mercado anglosajón es una de las cosas que te falta…

Ya me llamaron para una cantante del mundo anglo que es un mercado importante en el que no me he metido. He estado a punto con Jennifer López pero no han cuajado los proyectos.

Pienso que en el poco tiempo se ha logrado mucho. Estamos hablando de solo dos años desde que se hizo Bailando. Mi manager a veces me dice que le dé suave (risas), es la fuerza que tengo que no me permite tranquilizarme. Al mundo anglosajón hay que entrar y tengo una propuesta importante que creo que puede ayudar también a abrir caminos. Pero no puedo adelantar más.

¿Crees que el video clip es subvalorado, que no se aprovechan todas las capacidades que tiene un género tan popular entre los jóvenes para transmitir ciertas ideas?

Por supuesto, la gente no le da el valor que tiene y además muchos le consideran un género menor. Eso es un error total. Además es complejo, no es algo que salga fácilmente.

De los artistas con los que no has trabajado nunca ¿a quién te gustaría hacerle un clip?

Hay un músico de mi generación al que tengo que hacerle un clip antes de que se muera él o me muera yo. Es Santana. Soy muy fan de él. Lo conocí en los Billboard. Venía caminando y me le paré delante. Le dije: “déjeme estrechar su mano, soy un gran admirador suyo, soy cubano, vivo en Cuba y tengo la impresión de que alguna vez trabajaremos juntos”.

¿Y qué clip no harías nunca?

Algo que no me guste. Siempre pido el tema antes y si no me gusta no lo hago sea quien sea.

¿Cuál es la música que más te gusta?

El jazz. Cuando termino un clip, cuando me monto en el carro, lo que escucho es jazz.

¿Y has hecho algún video a un grupo de jazz?

Hace muchos años, a Cuarto Espacio, músicos que venían de Afrocuba. El grupo estaba integrado por Ernan Lopez-Nussa (piano), Omar Hernández (bajista), Fernando “Teo” Calveiro (guitarra) y Jimmy Branley (batería).

¿Cómo va tu proyecto de debutar como director de cine?

Estoy súper contento con cuánto hemos avanzado en el guión. Llevo rato en ello porque tengo muy poco tiempo. Estoy trabajando con un escritor cubano que vive en los Estados Unidos. Estamos escribiendo juntos la historia. Será como para morirse de la risa.

¿Sigue siendo la historia de los ancianos que viven en un asilo?

Sí, son siete ancianos en un asilo. Hay una joven cantante famosa que es castigada y enviada allí para cuidarlos. La historia no ocurre en Cuba. Será una comedia de enredos, una película para disfrutar.

¿Cuáles son tus intereses ahora, a tus 52 años?

Me tiene muy entusiasmado la película. Es otro reto en mi vida. Sería mi primer largometraje como director. Quiero probar otras cosas y con una película tengo más tiempo para crear, al contrario del clip. Voy a tener más tiempo de disfrutar ese proyecto. Esa es mi motivación ahora mismo, aunque los clips igual.

Durante la filmación de "Bailando". Foto tomada de Creale.
Durante la filmación de «Bailando». Foto tomada de Creale | cubadebate

¿Cómo se sumó Enrique Iglesias a Bailando y qué tal fue tu experiencia al trabajar con él?.

Era una canción que hacía meses Enrique tenía, pero él se toma mucho tiempo para aceptar los proyectos en los que participa. Descemer se decidió a darla a conocer sin él e hicimos entonces el primer video. Pero cuando salió en Youtube al momento Enrique contactó a Descemer y decidieron volver a filmar un clip donde estuviera él. Esto, por supuesto, iba a darle éxito internacional rotundo a la canción.

Pasó algo con este video muy simpático. El manager de Enrique todo el tiempo me decía “no te me acomplejes con Enrique porque a él le gusta repetir la edición cientos de veces”. Yo no tenía ningún problema con eso, pero pensé que seguramente sería la tortura del siglo. Cuando termino el clip y se lo envío, me llamó Enrique eufórico, súper contento. Me dijo “a esto no hay que hacerle nada más ¿eh?, hay que sacarlo ya”. Para mí fue una sorpresa y para él era el primer trabajo en el que no tenía que repetir.

Recuerdo que cuando estábamos filmando me comentó: “Alejandro, esto tiene que quedar muy bien porque este es el video más importante de mi carrera”. Por supuesto, yo le contesté que era al revés, que era el video más importante de la mía porque él en 15 años cada vez que sacaba una canción se convertía en un hit”. Pero fue como decía y Bailando se convirtió en el tema más importante de su carrera. Él nunca había tenido una canción con tanta trascendencia. Para mí ser parte de eso es un gran orgullo.

Tienes elementos comunes en tus videos pero has hecho muchos y apenas guardan relación entre sí, ¿qué tan difícil es el proceso creativo para no repetirte?

Es lo más difícil. Todos los días cuando despierto lo primero que hago es pedirle a alguien, si existe alguien, que me ayude a no repetirme. He hecho más de 400 videoclips porque en muchos de esos que no dirigí también construí la historia. Cada vez es más difícil lograr la originalidad. Estoy tratando todo el tiempo de buscar algo nuevo para tampoco caer en lo que todo el mundo hace.

¿Cómo surgen las ideas que te llevan a hacer los clips?

La canción es la que manda ahí, pero a veces es el proceso creativo de la historia lo más difícil de todo. Puede ser tan fácil como me pasó ahora con Maná y Nicky Jam (De pies a cabeza), o muy complejo.

¿Qué ha traído a tu vida la fama internacional con la que ahora cuentas?

Soy menos feliz. Lo que ha pasado es que he tenido que trabajar muchísimo. Cuando hice Bailando y funcionó me di cuenta de que estaba pasando una cosa muy importante en mi vida y que tenía que asumir o no. Cuando les conté que al principio de mi carrera trabajaba mucho, era porque quería que mi trabajo fuera reconocido siendo joven para tener más fuerza y disfrutarlo. Bien, en Cuba fue así. Eso entonces había pasado y estaba tranquilo, estable, la gente me reconocía, los medios también.

Después de hacer Bailando, un amigo me aconseja entrar a una página web importante a nivel internacional, donde acuden los productores para referenciarse sobre la carrera de los directores. Cuando revisamos, al menos aparecía, pero lo único que decía de toda mi carrera era Bailando. Me puse a llorar. Pensé en lo injusto que era eso teniendo en cuenta todo lo que había trabajado en mi vida. Es como si mi carrera hubiese empezado con Bailando.

Estuve en el balcón de mi amigo solo, pensativo. Y vi dos caminos: o seguía como estaba, en Cuba, tranquilo, con todos mis clientes, ganando bien, o empezaba de nuevo. La idea de empezar de nuevo me recordó los años del inicio de mi carrera, en los que no dormía. Pensé que antes tenía 20 años y pocas responsabilidades y ahora tenía 50 y una familia. Pero le dije a mi amigo: “en un año esa página va a estar llena”. Hace 15 días abrí esa web y mi perfil ya era otro aunque pensé: “prepárate para el año que viene”.

Eso ha cambiado mi vida, ha sido como empezar de cero. Es verdad que gano más, que tengo reconocimiento internacional, pero también soy más infeliz porque no paro de trabajar. Antes me pasaba un mes de vacaciones y ahora no voy a ningún lugar. Soy más feliz por una parte, pero infeliz por otra.

Alejandro Pérez con Enrique Iglesias, Yandel y Juan Magan en la filmación de "De noche y de día". Foto tomada de Creale.
Alejandro Pérez con Enrique Iglesias, Yandel y Juan Magan en la filmación de «De noche y de día». Foto tomada de Creale | cubadebate

Quizás entrar al mercado anglosajón es una de las cosas que te falta…

Ya me llamaron para una cantante del mundo anglo que es un mercado importante en el que no me he metido. He estado a punto con Jennifer López pero no han cuajado los proyectos.

Pienso que en el poco tiempo se ha logrado mucho. Estamos hablando de solo dos años desde que se hizo Bailando. Mi manager a veces me dice que le dé suave (risas), es la fuerza que tengo que no me permite tranquilizarme. Al mundo anglosajón hay que entrar y tengo una propuesta importante que creo que puede ayudar también a abrir caminos. Pero no puedo adelantar más.

¿Crees que el video clip es subvalorado, que no se aprovechan todas las capacidades que tiene un género tan popular entre los jóvenes para transmitir ciertas ideas?

Por supuesto, la gente no le da el valor que tiene y además muchos le consideran un género menor. Eso es un error total. Además es complejo, no es algo que salga fácilmente.

De los artistas con los que no has trabajado nunca ¿a quién te gustaría hacerle un clip?

Hay un músico de mi generación al que tengo que hacerle un clip antes de que se muera él o me muera yo. Es Santana. Soy muy fan de él. Lo conocí en los Billboard. Venía caminando y me le paré delante. Le dije: “déjeme estrechar su mano, soy un gran admirador suyo, soy cubano, vivo en Cuba y tengo la impresión de que alguna vez trabajaremos juntos”.

¿Y qué clip no harías nunca?

Algo que no me guste. Siempre pido el tema antes y si no me gusta no lo hago sea quien sea.

¿Cuál es la música que más te gusta?

El jazz. Cuando termino un clip, cuando me monto en el carro, lo que escucho es jazz.

¿Y has hecho algún video a un grupo de jazz?

Hace muchos años, a Cuarto Espacio, músicos que venían de Afrocuba. El grupo estaba integrado por Ernan Lopez-Nussa (piano), Omar Hernández (bajista), Fernando “Teo” Calveiro (guitarra) y Jimmy Branley (batería).

¿Cómo va tu proyecto de debutar como director de cine?

Estoy súper contento con cuánto hemos avanzado en el guión. Llevo rato en ello porque tengo muy poco tiempo. Estoy trabajando con un escritor cubano que vive en los Estados Unidos. Estamos escribiendo juntos la historia. Será como para morirse de la risa.

¿Sigue siendo la historia de los ancianos que viven en un asilo?

Sí, son siete ancianos en un asilo. Hay una joven cantante famosa que es castigada y enviada allí para cuidarlos. La historia no ocurre en Cuba. Será una comedia de enredos, una película para disfrutar.

¿Cuáles son tus intereses ahora, a tus 52 años?

Me tiene muy entusiasmado la película. Es otro reto en mi vida. Sería mi primer largometraje como director. Quiero probar otras cosas y con una película tengo más tiempo para crear, al contrario del clip. Voy a tener más tiempo de disfrutar ese proyecto. Esa es mi motivación ahora mismo, aunque los clips igual.

Con información de cubadebate

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