La “Cuba” gallega, el pequeño municipio de Láncara del que es originario Ángel, el padre de Fidel Castro, quiso mostrar hoy sus condolencias por la muerte del dictador cubano, con un improvisado acto ante la casa natal y una visita a Manuela, prima del líder cubano.
La parte más emotiva, fue reservada para Manuela Argiz, prima lejana del fallecido, que con 103 años, ha querido abandonar este domingo el geriátrico en el que reside para sostener una palma de rosas blancas en recuerdo de su pariente, Fidel Castro.
Sin embargo, la cita se llevó a cabo con una pobre y lánguida asistencia, de al menos unas 30 personas, aproximadamente. Una evidencia de que los vecinos de Láncara han echado al olvido a su “Hijo Ilustre” como alguna vez fue declarado Fidel a su paso por el pequeño pueblo español.
Con información de EFE