“Ubre Blanca”, así llamaba Fidel castro a la vaca lechera que aseguraba produciría leche para todos sus coterráneos.
Un animal que logró acaparar en los años 80 la atención casi obsesiva del ex dictador cubano.
El establo donde residía la vaca de Fidel, estaba especialmente custodiado por sus guardias; tenia aire acondicionado y hasta música clásica. Pero la ganadería no fue la única obsesión del dictador. Su historia está llena de disparatadas anécdotas.
El gobernante también quiso que Cuba se convirtiera en una inmensa potencial mundial como productora de moringa.
En el siguiente video te podrás enterar de todas las ocurrencias que en vida caracterizaron el discurso y las acciones fidelistas ¡Puro cuento chino!