Un grupo de alrededor de 50 cubanos que quedaron varados en el Puente Internacional Reynosa-Hidalgo, en Texas, fueron socorridos por organizaciones cristianas y personas particulares a quienes le donaron ropa, cobijas y alimentos para hacerle frente a inclemente frío que se hace presente en esta época.
Los cubanos llegaron a México y desde allí decidieron emprender el viaje por tierra hasta la frontera estadounidense, donde las autoridades de migración de Estados Unidos se vieron incapacitados para atender al extenso grupo, por lo que debieron tomar la pasarela del puente para pasar la noche.
Hector Silva, encargado de la Casa del Migrante Senda de Vida, alertó al gobierno mexicano a tomar cartas en el asunto de la migración y más ahora con la amenaza que representa el presidente electo Donald Trump.
Se conoció que los cubanos fueron atendidos por las autoridades de migración y se les permitió el paso a los Estados Unidos.
Con información de Hoy Tamaulipas