in ,

EN CLAVES: ¿De qué sirvió la política de ‘pies secos, pies mojados’?

 

Posiciones encontradas. Si bien la suspensión de la política migratoria que benefició durante años a los cubanos que huían del régimen de la isla genera incertidumbre, frustración y deseperanza; también abre un nuevo panorama de enfrentar la realidad, al ser esta la única opción.

Una reciente publicación de The New York Times  muy bien lo explica. Si bien la Ley de Ajuste junto a la ya derogada política supondría mejoras para los cubanos, respondía mayormente a seguir tranzando una batalla contra el régimen de la isla, desnudando su carácter represivo y cómo los cubanos “preferían lanzarse al mar” que continuar bajo su sistema. Décadas pasaron, vidas se perdieron y esto ningún efecto surgió.

Por el contrario, el castrismo supo mover sus fichas y aprovecharse del exilio. Las remesas sirvieron de respiro a una economía en bancarrota que aprendió a alimentarse de turistas que viajaban a deleitarse de la isla prohibida. El poder de los cubanos a elegir nunca llegó, aún estando en su propio país.

La válvula de escape

La salida masiva de cubanos, de fuerza joven trabajadora también mitigó el impacto de posibles estallidos sociales. La publicación las reseña puntualizando en que:

  • La apertura del puerto de Camarioca aportó 260.000 migrantes
  • Mariel, 120.000,
  • quienes atraviesan Centroamérica ya superan los 100.000 desde 2012.

Nadie abandona un país donde todo marcha bien. Todos estos episodios limpiaron la lista de inconformes

“Pero hoy los inconformes son más útiles a la política estadounidense en tierra que en el mar, porque la subversión del sistema cubano continúa siendo un objetivo. Ahora el gobierno estadounidense parece preguntarse qué serían capaces de hacer los pueblos cuando ven limitadas sus libertades civiles, sus oportunidades laborales y económicas pero no tienen una salida migratoria para sus problemas” añade la publicación 

Largo camino 

Sin embargo, aún queda mucha tela que cortar. Un pueblo sometido al letargo revolucionario durante décadas no pasará de ser un emigrante a convertirse en un activista y defensor de sus derechos ciudadanos. Será un proceso, largo si pero también determinante.

El camino hacia la democracia en Cuba no se logrará en un año. Sin embargo puede ser una conquista concertada entre todos los sectores que decidan unificar esfuerzos.

Cambiar una nación no solo depende de la permanencia física en el territorio, sino de que estén creadas las condiciones para la participación activa en la vida política del país, de que los órganos de la seguridad del Estado no repriman sistemáticamente a quienes disienten, de que el gobierno de Washington no subvencione a una buena parte de quienes disienten colocándolos en una inevitable situación de vulnerabilidad política, de que haya una alternativa política plausible, que no negocie principios básicos del pueblo cubano como la soberanía, la independencia, la autodeterminación y no sacrifique conquistas de la Revolución como la salud y la educación públicas, agrega. 

Redacción Cubanos por el Mundo

@mafermusa

 

¿QUE OPINAS? NO OLVIDES DEJAR TU COMENTARIOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los peores ejercitos de América Latina | captura

¿Sabes cuáles son los seis países de América Latina con los peores ejércitos? (+VIDEO)

RÉGIMEN CON MIEDO: Activistas en Cuba superan las 24 horas de detención