El exilio cubano se manifestó exigiéndole a Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos defina hacia Cuba una política de cero concesiones al régimen castrista y su irrestricto respaldo a la sociedad civil cubana y la disidencia en defensa de los derechos humanos.
Para el exilio, la eliminación de la política de “pies secos, pies mojados” no será impedimento para que los cubanos dejen de lanzarse al mar buscando libertad.
Aunque reconocen que es posible que la conflictividad dentro de la isla podría incorporarse, produciéndose una espiral de protestas sociales “gente desesperada que se levante para intentar tumbar el Gobierno de Castro”, refirió Humberto Díaz-Argüelles, presidente de la Asociación de Veteranos de la Brigada 2506, en Miami a la agencia española EFE.
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Díaz-Argüelles, exiliado anticastrista considera que Trump debe revisar “todas las concesiones” hechas por el presidente saliente Barack Obama a la isla, apoyar a la oposición interna y presionar además para que la “Cruz Roja chequee la situación de los derechos humanos”.
El activista habló también de la derogada política de “pies secos/pies mojados” que desde 1995 permitía quedarse en EE.UU. a los cubanos indocumentados que lograban pisar territorio estadounidense.
“Se ha estado abusando de esta norma y de la Ley de Ajuste Cubano. Llegaban (los cubanos) a Estados Unidos y te decían tan tranquilos ‘yo vengo por razones económicas’, y al año ya estaban viajando de regreso a la isla con gusanos (bolsas) llenos de ropa, comida, electrodomésticos.. ¿Qué burla y relajo era esto?”
Al igual que Díaz-Argüello, el periodista y escritor cubano Carlos Alberto Montaner consideró que Obama no estuvo a la altura de lo que se esperaba de él en su política hacia Cuba.
“Obama se equivocó de plano al hacer concesiones sin exigirle a Castro una mayor apertura al cambio”, pese a que el “discurso (del mandatario estadounidense) en La Habana fue magnífico”, apuntó Montaner a Efe.
El intelectual exiliado se mostró convencido de que fue un “craso error de Obama apartarse de la política seguida por los diez presidentes, demócratas y republicanos, que le precedieron”, y estimó muy probable que Trump, que asumirá el 20 de enero, “elimine algunas medidas relacionadas con la liberalización hacia Cuba”.
Para ello, le bastaría a Trump “un par de tuits desaconsejando las inversiones en Cuba”, señaló el también presidente del Instituto Interamericano para la Democracia (IID).
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Para Omar Montenegro, director la influyente Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), la política de Trump hacia Cuba debería cimentarse en el “fortalecimiento del apoyo a la sociedad civil y a los luchadores a favor de la democracia” en la isla.
En ese contexto, la política exterior de la Administración de Trump debe propugnar, en opinión de Montenegro, medidas que “ayuden al pueblo cubano a organizarse y conseguir un cambio o derrocar esa dictadura opresora por vías no violentas”.
Sin embargo, el “meollo” de la cuestión, apostilló Montenegro, radica en “cómo se fortalece esa sociedad civil, esa fuerza prodemocracia que está luchando dentro de Cuba”.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de EFE
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