La Cuba del inmovilismo se debate en una fuerte recesión que alcanza el 0,9 por ciento de contracción en la producción de bienes y servicios en la isla caribeña.
No obstante, en sus playas proliferan yates de todos los tipos y marcas. Muchos de sus pasajeros como no pueden ingresar a la isla en calidad de turistas, alegan que visitan el lugar con el objetivo de realizar trabajos e investigaciones de corte ambiental.
La situación pone en evidencia las dos caras de la moneda, un pueblo sumido en la pobreza y en una represión tiránica y por otra, los grandes acaudalados que pasean sus riquezas sin el menor pudor ante los ojos de propios y extraños ¿cómo le parece?
En tanto miles de cubanos buscan todo tipo de alternativas posibles para salir de la depauperada situación a la cual los tiene sometido un régimen totalitario y dictador. Es un pueblo desesperado por escapar del hambre y de la ruina castrocomunista. Y esto es una verdad templaria, inocultable ante los ojos del mundo.
Redacción CPEM