Los médicos cubanos Gerald Hidalgo y Marina Rodríguez, llegaron a Estados Unidos hace 10 meses con ganas de esculpir el futuro con el que siempre soñaron.
Ellos tienen una pequeña de apenas tres meses de nacidas, por lo que ambos trabajan duramente en un banco de sangre que circula por varias zonas de Miami.
Pero hoy, estos cubanos se sienten “estafados” pues llevan tiempo sin recibir el pago por su trabajo y el dueño de la empresa Alliance Blood, también cubano, no les da la cara.
“Uno aparte de todo esto que necesita el dinero, se siente indignado, se siente engañado”, dice Hidalgo.
De acuerdo con el galeno, esta no sería la primera vez que la empresa le adeuda a sus trabajadores, pues conoció que anteriormente ya la compañía cuenta con una demanda por el mismo incidente.
“En reiteradas ocasiones intenté contactar con ellos, pero en fue imposible porque me colgaban el teléfono o me bloqueaban”, afirma la mujer
Para ellos, el trato que reciben por parte de la empresa no es el adecuado y deja mucho que desear a pesar que realizan su trabajo de manera impecable.
“Ellos se están enriqueciendo ilícitamente con las personas que recién llegamos al país, abusando de las leyes y como saben que no las conocemos entonces ven una oportunidad”.
Ellos trabajaban aproximadamente doce horas al día, sus jornadas se extendían hasta altas horas de la noche.
Redacción Cubanos por el Mundo