Familias en la Habana Vieja, temen que el edificio donde residen se les venga encima. El precario estado de la estructura amenaza con destruir su único hogar, aunque otros ya pasaron por la agonía de ver su casa caer.
Tal es el caso de Coralia Pérez, quien fue enviada a este edificio luego de que su antigua casa colapsara.
“Yo vengo de un derrumbe, y de un derrumbe me pusieron en otro derrumbe. Me dijeron que yo vivía para acá de manera momentánea, pero ya llevo seis años aquí”
La vecina afirma que la escueta infraestructura ya ha cobrado la vida de dos niños.
Los pisos están rotos, las vigas oxidadas y el techo al borde del colapso. Las aguas residuales empeoran la situación y cuando llueve el edificio es un colador, tiene muchas filtraciones.
Ha solicitado ayuda a las autoridades competentes pero sólo reciben engaños y excusas.
“La primera vez vinieron y trajeron materiales, pero se los llevaron nuevamente. Luego fuimos a preguntar y dijeron que si iban a venir, Estoy cansada de que siempre me den excusas”.
Los vecinos afirman que el Estado los trata como animales.
“Yo no tengo para donde irme porque no tengo dos mil dolares para comprar otra propiedad. Ellos nos tratan como animales”.
Alegaron que de seguir la situación se mudarían a las calles, pues no van a permitir que la vida de sus hijos corra peligro.
“Nosotros no vamos a terminar como una familia cerca de aquí que el edificio se le vino encima y murieron todos, hasta los dos niños y después fue que le dieron la casa, eso no es justo.”
Redacción Cubanos por el Mundo