Ante los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Inés María Chapman, presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), mostró los resultados de un proceso que se debate para un Proyecto de Ley de las Aguas Terrestres que, según declaró, se desarrolla desde hace cuatro años.
Tal proyecto tiene 13 títulos, 29 capítulos, 15 secciones, 127 artículos, de ellos ya 59 han sido modificados, dos disposiciones especiales, seis finales y un glosario de términos cuyo reglamento para su implementación será presentado, en una fecha no anunciada, en el Consejo de Ministros.
El documento indica que “la gestión de este recurso natural renovable y limitado requiere eficaz planificación para satisfacer el interés social, económico, medioambiental y de la salud, y garantizar su preservación en armonía con el desarrollo económico y social sostenible”, según el medio oficialista, Granma.
La norma establece “el acceso al agua potable y el saneamiento como derecho humanos esencial “además de que “las aguas terrestres son de dominio público”.
Pero el Proyecto que llevó la presidenta del INRH además “fija lo concerniente a las cuencas hidrográficas, su delimitación y planificación eficiente del líquido en estas, para las actividades de desarrollo económico” y establece “las redes de monitoreo del ciclo hidrológico y la de la calidad de las aguas terrestres”.
Con relación al patrimonio hidráulico estatal, el documento determinar que “quien posea o tenga en usufructo, arrendamiento, administración o por otro concepto un bien de este tipo, está obligado a usarlo y conservarlo de acuerdo con la legislación” y hace responsable al INRH de exigir “la seguridad operacional de la infraestructura hidráulica”.
Pero la norma además agrega que deberán presentar las solicitudes de autorización en un lapso de un año, y que aquella que ya están prestando los servicios públicos de agua, “de agua potable, alcantarillado, drenaje pluvial y limpieza de fosas y tanque sépticos; quienes administren o construyan pozos relacionados con las aguas terrestres, excepto los rústicos o criollos con fines domésticos o para el abastecimiento animal”.
Pero el régimen cubano además se enfrenta al derroche de aguas, y a la creación de conexiones ilegales a las redes de distribución, por lo que han implementado multas de hasta 1000 pesos.
La principal del INRH además tocó el tema de la sequía, la falta de precipitaciones y la agudización del mismo fenómeno natural.
De acuerdo con la presidenta del INRH en el primer semestre del año el 43% del territorio nacional se declaraba en sequía y el centro de la Isla era el más afectado.
“Llevamos tres años afrontando esta situación, de modo que la recuperación no será tan rápida como se desea”, admitió.
Los embalses de abastecimiento general acumulan hasta la fecha 3.500 millones de metros cúbicos (m3), que representa el 39% de la capacidad total, pero la cifra está 1.500 millones de m3 por debajo de la medida histórica para la fecha.
Redacción Cubanos Por el Mundo