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Así funciona la presunta arma acústica utilizada en Cuba contra diplomáticos de EE.UU

Un cañon acústico LRAD puede llegar a 150 decibelios a una distancia de un metro
Un cañon acústico LRAD puede llegar a 150 decibelios a una distancia de un metro / Foto: Cortesía

Luego de que Estados Unidos asegurara que sus diplomáticos asentados en Cuba fueron atacados con una especie de arma acústica, ya que estos presentaron pérdida repentina de la audición y otros problemas físicos, los expertos comenzaron a indagar de que tipo de arma se trata y cómo fue usada.

De acuerdo con las primeras experticias, al parecer colocaron artefactos en las casas de los cinco diplomáticos que emiten ondas sonoras imperceptibles para el odio humano pero que tienen un impacto en la fisionomía del hombre.  ,

Los diplomáticos afectados y sus esposas comenzaron a sentir síntomas de pérdida auditiva tan graves y raros que se inició una investigación, y se determinó que corrían peligro, por lo que se les permitio regresar a EEUU.

“Todos los seres humanos son vulnerables ante una agresión premeditada con ondas electromagnéticas, así que las consecuencias fisiológicas no se evalúan tanto por la sensibilidad de la víctima como por su capacidad de resistencia a ese estrés dañino”, señala un experto en el sitio digital Armas Electrónicas.

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El especialista detalla el los niveles de ondas utilizados para afectar al ser humano.

 “la agresión electromagnética mediada con radiofrecuencia se basa en la emisión de infrasonidos de 0.1 Hz a 20 Hz y ultrasonidos a partir de 20 Khz hasta 300 Khz, frecuencias inaudibles pero que impactan en la fisiología del organismo humano, causando trastornos inmediatos y dejando secuelas que pueden manifestarse en un futuro más o menos cercano, dependiendo del estado de deterioro de la víctima”.

Dichos ataques puede provocar desestabilización del sistema nervioso provocando ataques de ansiedad.

“Una frecuencia infrasónica (7,8 Hz) que a elevada potencia induce en el cerebro de las personas el pánico más ancestral, el temor inconsciente (…). Estas ondas acústicas de alarma, inaudibles para el oído pero perceptibles en el cerebro, desestabilizan el sistema nervioso provocando ataques de ansiedad, crisis de angustia”.

La compañía Scientific Application and Research Associates (SARA), afirma que el infrasonido a un nivel de 110-130 dB causaría dolor intestinal y náusea severa.

En el trabajo titulado “Armas acústicas, una evaluación prospectiva”, el científico alemán de la Universidad de Cornnell, Jürgen Altmann, señala que estos sonidos causan vértigo, estrés, visión borrosa, falta de equilibrio y desorientación.

 “los niveles extremos de la molestia resultarían a partir de unos minutos de exposición a niveles de 90 a 120 dB en las frecuencias bajas (de 5 a 200 Hz), el trauma y los daños físicos importantes en los tejidos finos en 140-150 dB, y el trauma de tipo instantáneo de una onda de choque en 170 dB”.

Altmann asevera que una larga exposición a este tipo de armas es capaz de dañar los órganos mediante la vibración y causar la muerte, sin que la víctima se percate de lo que está ocurriendo.

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Armas de esta naturaleza son empleadas por la policía antimotines en varios países para disuadir a manifestantes en grandes protestas, y en buques mercantes contra piratas en altamar.

En los Juegos Olímpicos de Londres, en el verano de 2012, el Ministerio de Defensa ordenó el uso de un cañón acústico LRAD para garantizar la seguridad del evento.

El LRAD, diseñado también en forma de megáfono, puede llegar a 150 decibelios a una distancia de un metro (a partir de 130 decibelios ya perjudica el oído humano).

Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Martí Noticias

Written by John Márquez

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