Los llamados opositores del “26 de julio”, Alberto Antonio y Leonardo Ramírez Odio, y su padre Alberto de la Caridad Ramírez Baró, quienes manifestaron en la cima de una catedral en Santiago de Cuba contra el régimen cubano, fueron llevados el pasado jueves al Hospital Psiquiátrico de la localidad según denuncia Carlos Amel Oliva Torres, líder juvenil de la UNPACU.
En una entrevista con Diario de Cuba, Amel Oliva informó que los activistas fueron trasladados hasta el centro hospitalario donde permanecieron por varias horas para luego ser devueltos a prisión.
“A través de una carta que recibieron los familiares, supimos que fueron llevados al hospital psiquiátrico de Santiago conocido como Jagua. El autobús iba a una gran velocidad que ellos temían que se volcara. Los guardias se bajaron y los dejaron dentro del autobús y al cabo de varias horas se los llevaron de allí. Tal vez fue un intento de amenazarlos o tal vez buscaban algo más y las autoridades médicas se negaron”, detalló Oliva Torres.
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Oliva afirma sentir preocupación por esta practica, ya que es la misma que hicieron con Daniel Llorente, y que aún se encuentra tras las rejas en el psquiquiátrico de Mazorra, donde lo catalogan como un enfermo mental.
“Desde la UNPACU nos preocupa que esto se transforme en una tendencia porque está el antecedente de Daniel Llorente, detenido el pasado Primero de Mayo y que se encuentra actualmente en el hospital psiquiátrico de La Habana. Estamos preocupados por esto, por el simple hecho de que cada vez que alguien proteste (contra el régimen) le den luego el tratamiento de un enfermo mental”
Llorente Miranda fue arrestado de forma violenta durante el desfile del Primero de Mayo por manifestarse frente a Raúl Castro con una bandera de Estados Unidos. Las imágenes del hecho fueron recogidas por medios internacionales.
Días después lo trasladaron al Hospital Psiquiátrico de La Habana, conocido como Mazorra, por supuestos trastornos mentales. En esta institución ha iniciado varias huelgas de hambre para reclamar su liberación. Sus familiares señalan que “él no ha estado ni está loco”.
Redacción Cubanos por el mundo / Con información de Diario de Cuba