Este jueves, durante una teleconferencia organizada por el Departamento de Estado, se ratificó que el gobierno cubano no ha solicitado ayuda humanitaria a Estados Unidos, situación reincidente en casos de desastres naturales. Esto forma parte de un requisito formal para que los cubanos damnificados por el ciclón Irma logren recibir los suministros del país con mayor capacidad para brindar de este tipo de apoyo.
La información fue ofrecida durante una rueda de prensa, dedicada a conversar sobre la respuesta estadounidense al huracán María, donde participaron el Embajador Kenneth Merten, Subsecretario Adjunto Principal para Asuntos del Hemisferio Occidental, y también Coordinador Especial para Haití; y Tim Callaghan, líder de un Equipo de Asistencia para Respuesta a Desastres (DART) de la USAID, que ha coordinado la ayuda en la isla franco-holandesa de Saint Marteen, devastada por Irma.
Al ser cuestionado sobre si Estados Unidos estarían proporcionando ayuda a La Habana, tras el fenómeno socio-natural, el Embajador Merten indicó que la isla no la ha solicitado.
“Los cubanos típicamente no piden ayuda”, señaló Merten. “Me cuesta mucho recordar si los cubanos alguna vez nos han pedido ayuda después de un huracán o algún tipo de desastre natural. Ahí está su respuesta”.
Por su parte Callaghan precisó que todo lo que hace la USAID en materia de ayuda humanitaria en casos de desastre “se basa en las peticiones. Todo lo que hacemos se basa en las solicitudes de los gobiernos”.
Sin embargo, aunque la capital cubana nunca ha solicitado ayuda por desastres naturales a EE.UU., el senador pro-acercamiento Patrick Leahy dijo la semana pasada al diario USA Today que eso no significa que no la recibirían si fuera ofrecida, y que Washington debería tomar la iniciativa.
La solicitud de ayuda es lo que desencadena el procedimiento. Una vez recibida, la Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero (OFDA), de la USAID envía un equipo DART de expertos para evaluar las necesidades sobre el terreno.
Luego se procede al envío y distribución de la ayuda inmediata, que comprende medicinas y materiales de primeros auxilios, raciones de alimentos, tiendas de campaña o láminas de plástico para reparar techos y paredes, agua embotellada y pastillas para clorar la que sale por los grifos, generalmente fangosa.
Washington sí se adelantó a ofrecer ayuda humanitaria en julio de 2005, tras el paso del huracán Dennis por la isla, pero el gobierno de Fidel Castro rechazó la oferta, así como la solicitud de permitir el despliegue de un Equipo DART.
Mientras tanto, los miles de víctimas de Irma en la mayor de las Antillas desesperan por ayuda, venga de donde venga, para levantarse de entre los escombros de sus casas sin techo.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Martí Noticias