in ,

En diciembre es un calvario conseguir comida y transporte para los cubanos

Los usuarios se quejan del estado de los alimentos, que en ocasiones tienen una apariencia desagradable

Clientes compran alimentos en un mercado agropecuario, en La Habana. Ernesto Mastrascusa EFE
Clientes compran alimentos en un mercado agropecuario, en La Habana. Ernesto Mastrascusa EFE

Satisfacer dos necesidades básicas, como la alimentación y el transporte, resultan un verdadero desafío para los cubanos, especialmente en los últimos días de diciembre. Es como si el viacrucis de penas y preocupaciones arrastradas durante todo el año, se recrudeciera para cerrar el año con broche de oro. Despedir el año de buen ánimo es una tarea qué muchos isleños no podrán cumplir, aunque lo intenten.

«Tremenda apretadera. Ahora lo poco que hay se pierde y los precios suben mucho más», manifestó una señora que salió a buscar frijoles y ensalada para fin de año a Diario de Cuba.

Los afectados en cualquier mercado popular expresan su impotencia ante la falta de opciones “aceptables” para resolver el plato navideño. En la mayoría de los casos, lo que gusta es incomprable por lo caro, mientras que lo que hay a bajo precio es de mala calidad y para lograr comprarlo, en casi todos los casos, será haciendo largas filas en los establecimientos.

Hay que fajarse

En los mercados Ideales se encontró este año la carne de cerdo más barata, a 17 pesos la libra, cuando lo habitual es encontrarlo a 30 pesos. Ante la oferta se acumulan los interesados, generando largas colas en las que los usuarios pasan horas intentando llevarse algo de cerdo para la casa. La situación amerita el despliegue policial en los establecimientos aglomerados, para evitar enfrentamientos entre los vecinos.

NOTICIAS RELACIONADAS: La Navidad este año en Cuba: menos arbolitos y más escasez

El descontento no termina con hacer la cola y comprar la carne. Los usuarios se quejan del estado de los alimentos, que en ocasiones tienen una apariencia desagradable. El pasado 23 de diciembre la gente se quejó de que la carne de cerdo rebajada, estaba maloliente y con un raro aspecto. Aún así, la triste e imperiosa necesidad del pueblo, hizo que se vendiera.

«Lo que pasa también es que muchos carniceros venden parte de la carne, sobre todo las piernas, en puestos de cuentapropistas, a 35 pesos la libra. Ahí sacan el dinero y se quedan con algo extra», dijo Carmelo, de Centro Habana, quien aseguró tener amigos carniceros que le hablaron del procedimiento.

Pavo volando

Esta anarquía es generada por la imposibilidad de la población de adquirir un pavo, por ejemplo. Su costo varía entre los 25 y 40 CUC, según su peso. Vendedores particulares los ofertan vivos entre 30 y 40 CUC, lo que para muchos es inalcanzable.

«Si el Estado no baja los precios, claro que los particulares tampoco lo harán», comentó Agustina, de 40 años, vendedora de hortalizas.

En los mercados y puntos de venta particulares la carne también se agotó, a pesar de mantener los precios de 30 a 45 pesos la libra. En ellos la libra de frijoles se encontraba a 25 pesos y cualquier tipo de vianda se encareció hasta los 10 pesos por libra. La cerveza también está por los cielos.

Sin transporte

Las limitaciones que imperan en el transporte público durante todo el año, se acentúan en los últimos días del año. Las opciones estatales continúan siendo insuficientes y el parque particular baja considerablemente en días festivos. Todo esto hace que sea difícil para los habaneros recorrer las distancias que necesitan cubrir para conseguir los insumos de sus fiestas y reunirse con sus familiares.

Son tantas las limitaciones para el común cubano, que para mantener el buen ánimo muchos preferirán no salir de casa, cocinando lo que hayan podido comprar, sin más que hacer que poner que llevar al límite su creatividad para comer rico, o al menos comer.

Redacción Cubanos Por El Mundo

¿QUE OPINAS? NO OLVIDES DEJAR TU COMENTARIOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hombre asesina a su propio hijo porque lo confundió con un ladrón

Hombre asesina a su propio hijo porque lo confundió con un ladrón

Roberto Morales Ojeda, Ministro de Salud Pública/ Foto: Cortesía

Gobierno dice alcanzar la «menor tasa de mortalidad infantil de su historia»