Dicen que después de la tormenta viene la calma, pero los cubanos varados en Matamoros, frontera de México con Estados Unidos, afirman sentirse en el “ojo del huracán”.
Y es que muchos de ellos deben salir a pedir limosnas para poder comprar comida mientras esperan la decisión de las autoridades migratorias estadounidenses de dejarlos ingresar para poder pedir asilo político.
Yosleny Luna es un cubano que lleva varias semanas viviendo en un parque de la localidad junto a otro grupo de antillanos, detalla CubaNet.
https://www.facebook.com/yosleny.luna/videos/510118502775589/
Él publicó unas imágenes en su cuenta de Facebook donde muestra como sus compatriotas sobreviven diariamente en un país signado por la violencia.
“Lo que se está viviendo aquí con estos niños, que sin saberlo los padres se sacrifican con ellos para darles mejor futuro, espero que Dios de la bendición para que no se enfermen por el sereno y no se deshidraten por el calor”, escribió el joven.
Luna agradece a la Cruz Roja de México y a las casas que apoyan a los migrantes, ya que le prestan toda la ayuda necesaria durante su estadía.
Juan Sierra es el administrador de la Casa del Migrante San Juan, quien afirmó que el número de cubanos se ha incrementado en las últimas semanas y se espera que sigan llegando aún más.
https://www.facebook.com/yosleny.luna/videos/510084159445690/
Las autoridades de México y Estados Unidos bloquearon el acceso a los migrantes por el cruce internacional Puerta México y estos se están trasladando al cruce Brownsville & Matamoros Bridge o Puente Viejo, en Matamoros.
Desde que el expresidente Barack Obama eliminara la política de “Pies Secos, Pies Mojados”, los cubanos son tratados como el resto de los migrantes de otros países.
Una vez que solicitan el asilo, la mayoría es trasladada a centros de detención donde deben demostrar ante un juez que tienen “miedo creíble” de regresar a la Isla.
Redacción Cubanos por el Mundo