Durante el día de ayer numerosos usuarios del canal Telegram reportaron desde la isla problemas con el servicio de mensajería; problemas que “desaparecían” una vez que se conectaba el terminal – teléfono celular, tablet o laptop – a una red virtual privada (VPN)
Las denuncias fueron numerosas.
Un mensaje enviado desde La Habana a las 7:51pm de una colaboradora nuestra expresaba:
“Telegram lo bloquearon, al parecer. Todo el día la conexión ha estado muy fula en todo el país y hace unos minutos que varias personas nos dimos cuenta a la vez que Telegram no funcionaba. Pusimos VPN y si. Es decir, “tus primos” lo bloquearon.”

“Miércoles negro para el servicio de Telegram en Cuba“, lo llamó el portal 14ymedio.
El portal digital independiente cubano afirmó en un trabajo publicado en horas de la noche que “durante parte de la jornada solo fue posible acceder al servicio de mensajería instantánea usando un VPN”.

“Desde las primeras horas de la mañana de este miércoles los clientes de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) denunciaron en las redes sociales problemas en la conexión a internet a través del servicio de datos móviles, especialmente para usar servicio como Telegram. Los internautas se quejaron de las fallas del monopolio estatal y exigieron respuestas”, indica 14ymedio en su nota, donde expresa además que “en una llamada telefónica al servicio de atención al cliente de Etecsa una empleada explicó que existían “dificultades por congestión en el sistema“.


Cuba lista para el apagón informático
El gobierno cubano, encabezado por Fidel Castro Ruz y por el anacrónico e “inyectado en el pene” José Ramón Machado Ventura, siempre se opusieron a la entrada de la internet en la isla.
Castro, que fue de todo en su vida menos comem…, previó desde siempre que el uso de la tecnología podría en algún momento suplantar el papel informativo de la prensa y colarse por debajo de las hendijas de cada puerta.
El propio Fidel vivió en carne propia el poder movilizativo de las masas en agosto de 1994, una época en la que a duras penas existía el correo electrónico en contadísimos lugares de Cuba, y es probable que luego, con la masividad y auge del e-mail y la internet fuera de Cuba, intuyera que esas cosas pudieran salirse del control “algún día”.
En una reunión altamente secreta, efectuada en noviembre del 2003, varios especialistas en la materia le aseguraron al viejo dictador que “si llegaba el momento” todos los servicios de telefonía satelital podían suspenderse; correos electrónicos e Internet, además.
Fidel estaba sumamente preocupado por el asunto hasta que un ingeniero italiano le aseguró que tal y como podía suspenderse la transmisión de canales como CNN y bloquearse las señales de Radio y TV Martí, la internet también podía bloquearse.
“Si todo pasa y entra por un mismo lugar, pensó Castro en voz alta, entonces todos nos jodemos. ¿Eso no puede hacerse selectivo?“, preguntó el veterano embaucador.
“Claro, comandante. Nosotros le podemos quitar la internet a quienes querramos. El servicio que querramos,” le contestaron.
Castro sonrió.
La Operación Escudo.
Aproximadamente hace un año, un ensayo con los apagones informáticos provocó un desmadre tal que parecía que ETECSA no lograría nunca restablecer el servicio de telefonía celular y el restablecimiento de datos en todo el país.
Ya tenían controlada la tecnología para “apagar” determinados télefonos celulares, principalmente el de opositores y activistas contra el régimen, pero en la búsqueda de “ampliar el servicio” metieron el delicado pie y el asunto por poco se les va de las manos.
Por esa fecha, ya tenían dominado el apagón en Twitter, Facebook y Youtube, todos ensayados con éxito en la vecina Venezuela.
“Fue un ejercicio de la Opción Escudo, todas las unidades de comunicación (más los transmisores militares) se encadenaron para el apagón informático y silenciar el país completo durante cortos periodos de tiempo”, informaba una fuente, vinculada estrechamente a esta Operación, en el 2018.
Otra fuente, en el 2019, aseguraba que Cuba sabía cómo dominar el cierre de la plataformade mensajería instantánea Whatsapp, y que estudiarían más adelante, tumbar a Telegram, visto que IMO no solo había perdido preferencias entre los cubanos, sino que había reportado “fallas con el servicio”.
No nos ha sido posible conocer aún si lo sucedido ayer en Cuba forma parte de los ensayos de ampliación de esta Operación Escudo. Una operación militar especialmente diseñada para “apagar” la transmisión de datos y la telefonía celular dentro de Cuba a todo el mundo excepto, claro, el de las personas más fieles al gobierno y con altos cargos.
Sin embargo, dado que el reporte de fallos fue bien localizado (ver mapa) cualquier cosa puede haber sucedido. Desde una falla técnica a un ensayo de prueba. No de una bomba nuclear, sino de un simple apagón informático.

Que la gente es muy revoltosa y tiene un alto poder de convocatoria vía mensajería instantánea.
Redacción Cubanos por el Mundo