Gracias a los votos del jurado y del público, el cubano David Fernández Rivas ganó el Premio de Ingeniería Prince Friso 2021, el cual es otorgado por el Real Instituto de Ingenieros (KIVI) en Países Bajos.
Según la información publicada por la Universidad de Twente, “el jurado quedó ‘movido por su inspiración’, la mayoría de los votos del público también fueron para él”.
Nieuws: David Fernandez Rivas wint Prins Friso Ingenieursprijs 2021 https://t.co/Ss6A9wk6Ge pic.twitter.com/R1KvkdfaAu
— Universiteit Twente (@UTwente) March 17, 2021
En tal sentido, el cubano se ha convertido en el ganador del Premio de Ingeniería, que le fue otorgado durante una ceremonia virtual a la que asistió la princesa Mabel, viuda del príncipe Friso, y la princesa Beatriz, madre del príncipe y ex reina del país.
El premio al Ingeniero del Año se le entrega a aquellos profesionales que se distinguen por su experiencia, pero también por el ingenio, la capacidad innovadora y el impacto social; por lo que Fernández Rivas resaltó, ya que, a juicio de la presidenta de KIVI Joanne Meyboom: “Él inspira enormemente y tiene una gran experiencia en temas específicos, pero también mira la amplitud”.

El proyecto que llevó al cubano a alcanzar la victoria, se basa en un método de inyección de medicamentos sin aguja en el que ha estado trabajando junto a un equipo de la Universidad de Twente. El cubano también dirige las empresas BuBclean, para limpieza ultrasónica, e InkBeams con este tipo de inyecciones para tatuajes sin aguja.
“David Fernández Rivas está trabajando duro en una técnica de inyección que hace que las agujas sean obsoletas. ¿Cómo se inyecta el medicamento? Haciendo la propia aguja del líquido: se ‘dispara’ a través de la epidermis a alta velocidad. La solución para las personas que retroceden cuando ven una aguja. Y una solución para la enorme montaña de residuos en el sector sanitario”,
refirió la web de la Universidad de Twente.
Es de resaltar que, Rivas estudió ingeniería entre el 2000 y 2004 en Instalaciones Nucleares y Energéticas, en el Instituto Superior de Ciencias y Tecnologías Avanzadas de la Universidad de La Habana.
La carrera del cubano se ha enfocado en trabajar el área de la cavitación, la energía renovable y la intensificación de procesos a través de microfluidos; pero desde el año 2014 ha estado concentrado en proyectos biomédicos que permitan mejorar el diagnóstico de enfermedades pulmonares crónicas.
Redacción de Cubanos por el Mundo