Los periodistas y activistas cubanos se enfrentan a la censura, ya que el único proveedor de telecomunicaciones del país, ETECSA, está cortando los servicios de telefonía móvil individual cuando publican contenido en línea que el gobierno considera inaceptable. La situación en Cuba se ha intensificado desde las protestas que derrocaron al expresidente Miguel Díaz Canel en 2019, con apagones de Internet en todo el país que duran días o incluso semanas.
Los grupos de derechos humanos han documentado cientos de arrestos y cargos por motivos políticos, con estimaciones que sugieren que al menos 1,000 personas fueron encarceladas para fines de 2022. Si bien el activismo digital y el trabajo de los medios independientes desempeñaron un papel importante en el movimiento, la censura de ETECSA lo ha hecho difícil para los periodistas y activistas documentar la situación y comunicarse entre sí y con el resto del mundo, así lo indicó el medio digital Coda Story.
Según Norges Rodríguez, fundador del sitio cubano de medios y activismo Yucabyte, ETECSA ha estado cortando las líneas de comunicación de las personas y la línea fija de Internet desde 2003. Sin embargo, las protestas desencadenaron una nueva ola de cortes, al igual que las recientes elecciones nacionales, que cimentaron un segundo mandato de Miguel Díaz Canel. Algunos activistas han intentado acercarse a ETECSA para saber por qué les cortaron el servicio, pero han recibido respuestas vagas sobre problemas técnicos o la necesidad de cambiar su tarjeta SIM.

Régimen podría aumentar la persecución contra los periodistas independientes cubanos
La realidad en Cuba es especialmente preocupante porque los cortes de comunicación dejan a las personas sin poder buscar refugio, atención médica o saber si sus seres queridos están a salvo. Si bien las autoridades cubanas afirman ofrecer una censura ‘personalizada’, esto en última instancia ejercerá más presión sobre el gobierno y generará más persecución y resistencia por parte de activistas y periodistas.

La situación en Cuba pone de relieve la importancia de la libertad de expresión y el acceso a la información, así como los peligros de la censura y los apagones de comunicación. A medida que la tecnología continúa desempeñando un papel más importante en nuestras vidas, es crucial garantizar que estas herramientas no se utilicen para silenciar la disidencia y suprimir los derechos humanos. Los intentos del gobierno cubano por controlar el flujo de información muestran la necesidad de apoyo internacional para los medios independientes y los defensores de los derechos humanos, así como una mayor conciencia sobre los riesgos que la censura y la vigilancia representan para la democracia y las libertades civiles.
Redacción de Cubanos por el Mundo