Este es un típico caso de la ilusión fugaz en la agricultura cubana
La provincia de Villa Clara en Cuba enfrenta dificultades en la producción de viandas debido a la escasez de semillas y los altos precios.
La escasez de semillas de cultivos diversos ha perturbado los programas de siembra y la disponibilidad de alimentos en Cuba, señala en un artículo el diario oficialista Vanguardia, desde la provincia de Villa Clara.
El texto refiere cómo la escasez de semillas y los altos precios afectan la producción de viandas en ese territorio de Cuba. Añade además que la falta de insumos y el cambio climático dificultan el cultivo.
La falta de insumos químicos y el impacto del cambio climático han desafiado la agricultura en la región. A pesar de los esfuerzos realizados, las semillas se han perdido misteriosamente, lo que ha afectado los rendimientos de los cultivos.
La situación se agrava por el aumento en los precios de los alimentos, tanto para consumo humano como animal.
Te recomendamos leer: Habitantes de zonas rurales de Villa Clara sufren para comprar alimentos
Esta situación ha llevado a que los consumidores prioricen la cantidad sobre la calidad, buscando ofertas asequibles pero enfrentando la realidad de bolsas medio vacías al regresar a casa. Además, factores como la falta de mano de obra en la agricultura y las limitaciones económicas para importar insumos agrícolas han contribuido a la problemática.
Ante este escenario, se busca promover la siembra en espacios de tierra desaprovechados como una medida para impulsar la comercialización agropecuaria y garantizar el autoabastecimiento territorial. También se plantea la necesidad de corregir las fallas en la producción de semillas, tanto botánicas como agámicas, para obtener variedades adecuadas y certificadas que mejoren los rendimientos agrícolas.
Pero la realidad es una y es insoslayable. La falta de recursos financieros de la isla le impide comprar las semillas e insumos que necesita. La crisis económica y de libertades en la isla ha impulsado a más de 306 mil cubanos a escapar de la isla en los últimos dos años. Sin gente que trabaje en el campo, con los riesgos que implica trabajar en la producción y atención de cultivos sin insecticidas, abonos, sin el equipamiento adecuado y con una sequía galopante que golpea el país año tras año, es casi que, como dice el refrán, trabajar para el inglés.
A eso súmele que, en no pocos casos, muchos de los escasos campesinos que cultivan la tierra en Cuba para producir alimentos lo hacen con la tradicional yunta de bueyes; animales que a menudo – cada vez más a menudo – son robados por los llamados matarifes, dejando a los campesinos sin medios para arar y cultivar la tierra.
Ante esta problemática lo mejor que pudiera hacer el estado cubano es comenzar a reconocer errores, pedir perdones y dejar que otro sistema se implemente en la isla, toda vez que se ha visto, y está más que demostrado que, el socialismo e ideología que impuso a millones de cubanos el fallecido Fidel Castro, es un absoluto fracaso.
Quizás quieras leer: “Poco a poco nos vamos a morir de hambre”, dice campesino cubano ante la escasez de alimentos