Una residente de La Habana Vieja expresó su frustración este domingo al denunciar la lentitud en la atención al cliente en módulos de alimentos.
Bajo la condición de mantener su anonimato, la ciudadana compartió su experiencia con el Mercadito Cuba 510, destacando la necesidad urgente de revisar y cambiar al personal que trabaja en este establecimiento debido a su incompetencia, actitud abusiva e inhumanidad hacia los clientes.
La denuncia detalla que el proceso comienza a las nueve de la mañana con la recolección de las libretas de abastecimiento, seguido de una larga espera mientras el personal despacha los productos con una lentitud exasperante, aparentemente sin considerar la paciencia de los clientes que aguardan afuera.
“No reclames”, advierten a quienes se atreven a expresar su malestar, y solo aumentan la velocidad de atención cuando se acerca la hora de cierre. Incluso en ese momento, los empleados responden con inflexibilidad, alegando que “voy a despachar hasta aquí porque ya es hora de cerrar”.
La denunciante cuestiona la culpabilidad del pueblo por el mal desempeño del personal y las frecuentes experiencias negativas, incluyendo la falta de productos en los pedidos. Señala que la situación se agrava cuando quedan entre 10 y 12 personas sin atención y se les pide regresar al día siguiente.
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La frustración alcanza su punto máximo cuando se revela la falta de empatía por parte del personal de la tienda, ubicada en la calle Cuba, entre Teniente Rey y Muralla. La cubana también aseguró que parecen considerarse dueños de los productos y muestran una actitud indiferente hacia las necesidades de la población.
“Llevan a la población al límite del aguante”, exclamó la denunciante, instando a los responsables a tomar medidas urgentes para mejorar el servicio o renunciar si no pueden cumplir con las expectativas de la comunidad.
La denuncia concluye con el testimonio de un reciente comprador del módulo, quien obtuvo sus productos sin incidentes, aparentemente sin reconocer la difícil experiencia que muchos otros han enfrentado en el mismo lugar.
La denunciante solicitó que su nombre no se revele por motivos de seguridad al enviar esta queja al periodista cubano, Alberto Arego.
Redacción Cubanos por el Mundo