D. Hernández, una trabajadora del CAI Ecuador en el poblado Baragua, Ciego de Ávila, ha expresado su profunda tristeza y decepción al denunciar una situación de injusticia vivida en su lugar de trabajo.
Según su relato a Cubanos por el Mundo, 17 obreros, entre ellos mujeres y padres de familia, fueron despedidos y multados con 15,000 pesos por la Policía Nacional Revolucionaria. El motivo de esta sanción fue la toma de aproximadamente una libra de azúcar cada uno para consumo familiar.
Hernández, quien se identifica como obrera de ese Complejo Agro Industrial (CAI), compartió su experiencia personal para ilustrar la difícil situación económica que enfrentan. Con un salario quincenal de 1740 pesos, se ve obligada a sobrevivir en un contexto donde los precios de los alimentos básicos son exorbitantes.
Ejemplifica que un paquete pequeño de pollo cuesta 1400 pesos, una libra de arroz 150 pesos, y un pan con pasta 50 pesos. A esto se suma que la ración mensual proporcionada por el estado, consistente en 10 libras de arroz y 3 de azúcar, es insuficiente para cubrir las necesidades durante todo el mes, y su salario no alcanza ni para la mitad de sus necesidades básicas.

Hernández enfatiza que, aunque personalmente no tiene hijos, comprende lo duro que debe ser para los padres no poder proporcionar lo básico a sus familias, como endulzar la bebida de sus hijos por la mañana.
Subraya que la acción de sus compañeros que trabajaban en el CAI, no debería considerarse una indisciplina, sino una respuesta desesperada a una necesidad apremiante. Lamenta profundamente la situación, destacando que sus compañeros son excelentes trabajadores con más de 10 años de experiencia en la industria.
La medida tomada por las autoridades comunistas, en su opinión, fue excesivamente agresiva e injusta, reflejando la dura realidad de las condiciones laborales y económicas que enfrentan muchos trabajadores en Cuba.
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Redacción Cubanos por el Mundo