Ya hay decenas de casas de campañas instaladas, y para muchos Miami se está asemejando a ciertas zonas de Los Ángeles
En los últimos tiempos, Miami, una ciudad conocida por sus playas de arena blanca, su vibrante vida nocturna y su rica mezcla cultural, enfrenta un desafío creciente que contrasta con su imagen de postal: el aumento del número de personas sin hogar.
Este fenómenos se está haciendo particularmente visible en los alrededores de Camilo´s House, un conocido refugio para personas sin hogar, refleja una crisis social y económica que se profundiza día a día.
Varios videos enviados a Cubanos por el Mundo lo demuestran.
En uno de los videos tal parece que la policía se los estaba llevando del lugar. Es decir: desalojándolos. Sin embargo, según una persona residente cercana a la zona, lo que hicieron fue pedir identidades.
“El que no era de Miami, ese sí se lo llevaron. Los otros no, los otros aún están ahí,” dijo Maritza Pérez, quien lleva viviendo en la zona cerca de cuatro años.
Camilo´s House, situado en el corazón de Miami, ha sido durante años un faro de esperanza para aquellos que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
Sin embargo, la creciente visibilidad de personas sin hogar en sus alrededores pone de manifiesto la magnitud de un problema que va más allá de la capacidad de las organizaciones benéficas y los servicios sociales locales.
La crisis de personas sin hogar en Miami no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una serie de factores interconectados que incluyen el aumento del costo de vida, la escasez de viviendas asequibles, el desempleo, problemas de salud mental y adicciones, entre otros. A medida que estos problemas persisten y se agravan, más personas se encuentran incapaces de mantener un techo sobre sus cabezas, buscando refugio en las calles, parques y espacios públicos de la ciudad.
La situación en los alrededores de Camilo´s House es particularmente alarmante.
Cada día, decenas de personas sin hogar se congregan en esta área, buscando comida, refugio y servicios básicos. Otros, sencillamente han acampado para vivir y estar cerca del único lugar que les provee de ayuda.
Aunque el refugio ofrece comidas, asesoramiento y programas de rehabilitación, la demanda supera con creces su capacidad. Esto ha llevado a que muchas personas se vean obligadas a dormir en las calles cercanas, creando campamentos improvisados que plantean desafíos tanto para ellos como para los residentes y negocios locales.
La presencia creciente de personas sin hogar en Miami y sus alrededores ha generado un debate público sobre cómo abordar esta crisis, pero la situación se ha extendido, y según un video publicado en la página de Cubanos por el Mundo, ya hay homeless que usan las instalaciones del aeropuerto de Miami para dormir, sin que tal hecho parezca interesarle a la alcaldesa Levín-Cava.
La solución a este problema puede estar en una mayor inversión en servicios sociales y viviendas asequibles, un programa que impulsa el influencer Alex Otaola.
Otros piden medidas más estrictas para gestionar la situación en las calles. Sin embargo, lo que es claro es que se necesita una solución integral que aborde las causas subyacentes de la falta de vivienda, en lugar de simplemente gestionar una solución expedita a la manifestación del síntoma. Es decir: a sacar a la gente de la calle sin ofrecerle nada a cambio.
Soluciones que impulsa Alexander Otaola
El influencer tiene en mente, si resulta electo como alcalde del condado Miami-Dade, varias iniciativas destinadas a proporcionar alivio a las personas sin hogar.
Estas incluyen programas de vivienda de transición, aumento de los servicios de salud mental y adicciones, y esfuerzos para mejorar el acceso al empleo; aunque la implementación de estas soluciones sin dudas no será fácil y se verá obstaculizada por limitaciones de recursos y desafíos logísticos; a veces incluso por la propia reticencia de las personas sin hogar, o de aquellos que en sus manos tienen ofrecer una mano a los más necesitados.
La pandemia de COVID-19 exacerbó la situación
Tras la pandemia del COVID, y el cierre de muchos empleos, numerosas personas se vieron forzadas a irse a vivir a la calle, tras no poder contar con los recursos monetarios para pagar rentas y alquileres.
Este hecho aumentó la vulnerabilidad de las personas sin hogar y complicó aún más los esfuerzos de las organizaciones benéficas y los servicios sociales para brindar apoyo a los homeless que ya venían causando preocupación en la ciudad.
Actualmente, con oídos sordos de un lado o del otro, entre políticos, consejales y activistas, la comunidad de Miami se encuentra en un punto crítico, enfrentando la necesidad urgente de abordar la creciente crisis de personas sin hogar con compasión, innovación y colaboración.
La solución requiere un esfuerzo conjunto de gobiernos, organizaciones sin fines de lucro, empresas y ciudadanos, trabajando juntos para crear un sistema de apoyo más robusto y sostenible, pero este no acaba de concretarse
Una parte crucial de la solución es aumentar la disponibilidad de viviendas asequibles. Esto implica no solo construir más unidades habitacionales, sino también implementar políticas que protejan a los inquilinos de desalojos injustos y aumentos exorbitantes de alquiler. Paralelamente, es fundamental mejorar el acceso a servicios de salud mental y tratamiento de adicciones, reconociendo que estos problemas son a menudo factores contribuyentes a la falta de vivienda.
La educación y la capacitación laboral también juegan un papel importante en la prevención de la falta de vivienda, ofreciendo a las personas las herramientas necesarias para obtener empleo estable y romper el ciclo de pobreza; si bien la verificación que hacen los empleadores luego, si arroja algún positivo, levanta bandera roja y estos se rehusan a emplear personas que han estado presos por problemas de adicción o robo.
Es esencial fortalecer las redes de seguridad social para proporcionar un colchón a aquellos que enfrentan dificultades económicas temporales, evitando que caigan en la falta de vivienda, y sin dudas para ello se necesita un alcalde político fuerte y comprometido; sin ataduras e intereses.
Ese candidato sin dudas tiene un nombre: Alexander Otaola. Un hombre que justo meses antes de comenzar su exitoso programa online, enfrentó una situación parecida, tal y como el mismo confesó en una entrevista que concediera en el 2019.