En un ambiente marcado por la dificultad económica que vive Cuba por culpa de la dictadura, una mujer en La Habana experimentó una grata sorpresa recientemente cuando un botero, en un acto poco común, le cobró menos de lo acostumbrado por su servicio.
Se trata de Daily Pérez Guillén, quien compartió su sentir en la red social Facebook, además de felicitar al conductor del vehículo.
“Todos no son iguales. Hay quienes, aún en medio de la inflación galopante, intentan servir sin abusar, lo que podría parecer un disparate semántico, pero no lo es”, comentó Daily.
“Ha cobrado a sus clientes menos de lo que se hace habitual, y con diferencia según el tramo. Algo así como que no hay que perder toda la esperanza. Mi compañero de asiento, incluso, pensó que el chofer le había devuelto demás e iba a reintegrarle”, agregó en su publicación.

Un caso similar ocurrió en octubre del año pasado, cuando otro botero fue el protagonista de un acto bondadoso al no cobrarle a sus pasajeras y sugerir que el dinero ahorrado fuera destinado a la compra de galletas para la niña de una de ellas.
Este evento, divulgado por Laritza López, se viralizó rápidamente, recordando a muchos que la solidaridad aún encuentra su espacio en las calles de una Cuba asediada por la crisis.
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Estos actos de bondad no solamente brindan alivio económico a quienes los reciben, sino que también siembran semillas de esperanza y unidad en una comunidad que, cada vez más, es azotada por la miseria y la desazón.
“Yo le di el costo mío y de mi hija, y ese señor me dijo: ‘No, si yo no te voy a cobrar, eso es para que le compres galletitas a la niña’. Yo, muy sorprendida, la verdad, solo le dije: ‘En serio, muchas gracias, señor’. La verdad, me quedé sin palabras”, dijo en su momento López.
Redacción de Cubanos por el Mundo