Vanessa Fernández Martínez, la jovencita de 13 años que había sido la única sobreviviente tras el incendio de una motorina dentro de una vivienda en La Habana, perdió la vida en las últimas horas.
Como se recordará, el trágico suceso tuvo lugar la semana pasada, cuando la batería de uno de estos vehículos provocó una fuerte explosión, apagando progresivamente la vida de los residentes de la casa.
Yiliam Martínez (madre), Andrés Herrera (padre) su hermana de un año y un primo de su familia, fueron las primeras víctimas mortales del incidente.

Vanessa, la última de ellos, falleció durante la madrugada de este miércoles, luego de la última semana batallando en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez.
La internauta Lili Rubio, en su cuenta de Facebook, explicó que la joven sufrió un paro cardíaco que acabó con su vida.
Hace apenas pocos días, a través de las redes sociales había circulado la petición de ayuda para la adolescente.
“Triste noticia, sin palabras. Estoy devastada con este suceso. Doy gracias a todas las personas que hicieron donaciones, Dios se los agradecerá”, escribió.
RELACIONADO: Piden ayuda para la única sobreviviente de un incendio en La Habana
La noticia de la muerte de Vanessa conmocionó no solo a La Habana, sino al resto del país, principalmente porque toda la familia perdió la vida en un abrir y cerrar de ojos, y por un accidente que, tristemente, ya es común en la isla.
En ese sentido, muchos usuarios del ciberespacio pidieron a la población que cuente con alguna motorina, tomar acciones más seguras al respecto, pues no es la primera vez que tragedias similares suceden.
“Todos los que tienen motos eléctricas, por favor, búsquense un parque, saquen esos artefactos fuera de las casas, sobre todo de las salas donde siempre dejan cargándolas”, dijo una internauta.
Desde pérdidas de vidas humanas hasta materiales considerables, son parte de las consecuencias de estos siniestros, otra de las tantas situaciones que azota con frecuencia a Cuba.
Redacción de Cubanos por el Mundo