Un reportaje reciente reveló detalles sobre “la casa de los horrores” un inmueble en La Paz vinculado al expresidente izquierdista boliviano Evo Morales, en el cual se le acusa de haber cometido abusos contra menores, y que este lugar era custodiado por presuntos “médicos” cubanos.
La investigación indica que dicha propiedad, un chalet en la esquina de la avenida Alexander con la calle Pamir Pampa, fue supuestamente utilizada como un espacio donde Morales se reunía con menores, bajo el pretexto de realizarse tratamientos médicos. Sin embargo, el uso real del inmueble era otro, según revelan las pruebas recopiladas.
El lugar estaba custodiado por personas que se presentaban como “médicos” cubanos, aunque la investigación del diario El Debate, señala que estos individuos contaban con pasaporte diplomático y estaban dados de alta en la Embajada de Cuba, lo que deja en clara evidencia que los supuestos médicos que van por el mundo son agentes castristas.
Esto ha suscitado sospechas sobre el verdadero propósito de su presencia y sobre si realmente cumplían funciones médicas o si, en cambio, su rol era mantener la discreción sobre las actividades del exmandatario izquierdista en la propiedad.

Morales, quien está siendo investigado por delitos de abuso y trata de personas, ha sido vinculado en más de un caso a relaciones indebidas con menores. La Fiscalía boliviana examina las acusaciones, las cuales incluyen testimonios y pruebas fotográficas que implican a altos cargos policiales en la supuesta cobertura de incidentes de abuso.
Uno de los casos más relevantes fue desvelado en 2020 y trata sobre una menor con la que Morales mantuvo una relación, resultando en el nacimiento de una hija.
Desde la emisión de una orden de aprehensión contra el expresidente izquierdista, Morales se encuentra en paradero desconocido y no ha ofrecido su versión de los hechos.