Un rayo de esperanza ilumina el camino del pequeño Damir Ortiz, el niño cubano de 10 años que llegó en estado crítico al Nicklaus Children’s Hospital de Miami.
Tras semanas de incertidumbre, los médicos descartaron que padezca leucemia de Burkitt, diagnóstico que había recibido en Cuba y que resultó ser incorrecto.
Eliannis Ramírez, madre de Damir, compartió su alivio en redes sociales con un mensaje lleno de optimismo: “Damir, negativo para diagnóstico de leucemia de Burkitt, es confirmado, no tiene ese tipo de leucemia. Seguimos, porque querer es poder y la esperanza sigue intacta. Gracias, Dios, pronto mi hijo tendrá un verdadero diagnóstico y tratamiento de calidad”.

La mujer también expresó su desconfianza hacia los diagnósticos emitidos en la isla, un hecho que deja nuevamente en evidencia a la “potencia médica”.
Es importante recordar que el traslado de Damir a Estados Unidos fue posible gracias a la solidaridad de cubanos tanto en la isla como en el exilio, quienes financiaron una ambulancia aérea para llevarlo a Miami. Activistas como Diasniurka Salcedo, Aylín Díaz y el doctor Miguel Ángel Ruano jugaron un papel clave al superar obstáculos legales y económicos, incluyendo la obtención de una visa humanitaria y la coordinación de un vuelo medicalizado.
Este esfuerzo colectivo respondió al agravamiento de la condición del niño, que en Cuba no recibía la atención adecuada.
A pesar de los avances, Damir enfrenta múltiples desafíos de salud. Padece neurofibromatosis tipo 1, una enfermedad que provocó un neurofibroma plexiforme en su ojo derecho, afectando su visión y generando inflamación severa.
Además, llegó a Miami con una infección pulmonar no detectada en su país natal, junto con complicaciones como daño renal, sangrado y niveles bajos de plaquetas y hemoglobina que requirieron transfusiones.
OTRAS NOTICIAS: Niño cubano Damir Ortiz “se mantiene estable y sin fiebre” (+VIDEO)
Eliannis, quien permanece al lado de su hijo, afirmó con emoción: “El niño va mejorando, gracias a Dios, poco a poco. Es visible. Poquito a poquito. Yo siempre estoy ahí y veo la diferencia”.
La evolución de Damir dependerá de los próximos pasos en su tratamiento, pero por ahora, la noticia de que no tiene leucemia renueva las fuerzas de quienes lo acompañan.
De igual forma, desde su traslado de la isla comunista a Miami, la esperanza de una nueva oportunidad para este pequeño cubano crecieron notablemente, por lo que se espera que, en los próximos días, sigan llegando las buenas noticias.
Redacción de Cubanos por el Mundo