La vida del preso político cubano, Yosvany Rosell García Caso, pende de un hilo tras alcanzar casi un mes en huelga de hambre dentro de la infame cárcel Cuba Sí, provincia de Holguín.
Así lo denunció a Martí Noticias su esposa, Mailín Rodríguez Sánchez, quien con angustia alertó sobre el inminente peligro que corre su cónyuge al negarse a ingerir alimentos. “Es un riesgo para su vida, exijo que lo trasladen a un hospital y reciba atención médica”, señaló.
PUEDE INTERESAR: Joven preso político del 11J se niega a abandonar su huelga de hambre
Es importante recordar que el hombre recurrió a esta drástica forma de protesta como un grito desesperado frente a las constantes injusticias que padece en el sistema penitenciario de la isla, un acto que representa el último recurso para un ser humano despojado de todos sus derechos fundamentales.
“Agradezco a todas las personas que han dado visibilidad al caso de mi esposo y a esta injusticia que se está cometiendo contra un padre de familia, contra un ser humano”, añadió Rodríguez Sánchez.
Por otro lado, el clamor por su situación trascendió las fronteras de la isla, provocando la enérgica reacción del congresista estadounidense Mario Díaz-Balart, quien manifestó su profunda preocupación y demandó la liberación inmediata no solo de García Caso, sino de todos los presos políticos en Cuba.
Este acto de resistencia no es un hecho aislado dentro del sistema carcelario del castrismo, pues casi una decena de reos de conciencia adoptaron la misma medida en diferentes prisiones, entre ellos Daniel Alfaro Fría, Aníbal Yasel Palau y Walfrido Rodríguez Piloto.
La Embajada de Estados Unidos en La Habana también emitió un contundente comunicado donde condenó de manera inequívoca “los abusos y malos tratos que sufren los presos políticos en las cárceles del régimen cubano”, calificando la situación como alarmante.
Mientras este preso político pone su vida en juego para gritar al mundo las injusticias que sufre, miles de delincuentes continúan cometiendo fechorías a lo largo y ancho de la isla, lo que evidencia, una vez más, que el régimen prefiere perseguir solamente a aquellos que levantan su voz contra tal pesadilla.
Redacción de Cubanos por el Mundo