La provincia de Matanzas enfrenta una ola imparable de delincuencia que azota a sus poblaciones, mientras el régimen castrista mantiene una pasividad absoluta y abandona por completo a los ciudadanos ante criminales que actúan sin ningún freno.
El comunicador Niover Licea hizo pública la situación mediante su página de Facebook “Nio reportando un crimen”, después de recibir una denuncia anónima que detalla el terror cotidiano que viven los vecinos.

En el municipio de Pedro Betancourt, por ejemplo, los asaltos escalaron hasta alcanzar bienes vitales como paneles solares que las familias compraron con enormes esfuerzos para resistir los apagones interminables, además de documentos familiares, objetos históricos y pertenencias de todo tipo, bajo una noche de impunidad total que culminó el martes de madrugada con el saqueo completo de la Logia Masónica Caballero de la Luz.
Muchos residentes evitan hablar abiertamente porque temen represalias directas del propio aparato represivo, y por eso prefieren el anonimato al denunciar que los robos se repiten año tras año sin que la policía del régimen despliegue patrullajes efectivos ni investigue a fondo, lo cual genera una sensación de desprotección absoluta entre la población.
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Esta inacción deliberada de las autoridades castristas convierte a Matanzas en un territorio entregado a la delincuencia organizada y deja a sus habitantes sin ninguna garantía de seguridad, mientras instituciones valiosas y familias trabajadoras pierden lo poco que lograron reunir en medio de la crisis permanente que vive el país.
Mientras esto ocurre, cientos de personas inocentes siguen secuestradas en las cárceles de la isla, únicamente por salir a las calles a reclamar, precisamente, por la pesadilla que cada vez azota con más fuerza en cada rincón del país, siendo esa justamente la represalia que tanto teme el pueblo.
Redacción de Cubanos por el Mundo