Un inhumano escenario de abandono padecen los ancianos en el Hospital Clínico Quirúrgico de Holguín, donde son trasladados desde asilos para ser dejados a su suerte sin recibir cuidados básicos, lo que demuestra el absoluto desprecio de la dictadura cubana por sus ciudadanos más vulnerables.
La denuncia fue expuesta por la activista Diasniurka Salcedo a través de sus plataformas digitales, que utilizó para sacar a la luz pública estas atrocidades que el régimen intenta ocultar con su maquinaria de propaganda.
Testigos presenciales relatan que a los mayores los dejan sin alimentación ni higiene alguna, mientras el personal médico se excusa alegando una total incapacidad para actuar, una respuesta que solo confirma el colapso del fracasado sistema de salud en la isla.
La negligencia en esta institución de Holguín se extiende más allá del trato a los abuelos, ya que dentro del recinto se mezcla a personas con padecimientos no infecciosos junto a individuos portadores de enfermedades contagiosas, creando un foco de riesgo sanitario de consecuencias impredecibles.
El irrespeto del sistema castrista trasciende incluso la muerte, pues existen reportes sobre el manejo indigno de los cadáveres en la morgue, donde los operarios apilan dos féretros juntos de lado para optimizar el espacio en vehículos fúnebres improvisados.
La situación se agrava con la inacción de los trabajadores sociales, quienes se presentan en el lugar únicamente para llenar formularios sin ofrecer ninguna solución real, confirmando que este cúmulo de horrores no es un evento aislado sino la manifestación palpable de un régimen fallido que ya ni siquiera puede garantizar la dignidad en la vida o en el fallecimiento.
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Mientras situaciones como estas ocurren a menudo tanto en Holguín como en el resto del país, la dictadura sigue burlándose descaradamente del pueblo al pregonar su mal llamada “potencia médica”, una mentira que también usan para llenarse los bolsillos.
Redacción de Cubanos por el Mundo