La crisis del sistema de salud en Colombia volvió a quedar expuesta tras la viralización de un video en el que una madre desesperada protesta dentro de una Entidad Promotora de Salud (EPS) ante la falta de medicamentos para su hijo, quien padece una enfermedad rara.
En las imágenes, grabadas en una sede de la EPS Emssanar en la ciudad de Cali, la mujer aparece llorando, gritando y empujando sillas, visiblemente desbordada por la impotencia frente a la negativa de recibir el tratamiento que su hijo necesita.
El episodio ha generado una fuerte reacción en redes sociales y ha reavivado el debate sobre el colapso progresivo del sistema de salud en Colombia, en momentos en que el gobierno del narcoguerrillero Gustavo Petro impulsa profundas reformas al sector y defiende un modelo estatal que, según críticos, ha deteriorado la atención médica y el acceso a medicamentos.
El caso no es aislado. Pacientes y familiares denuncian retrasos prolongados, suspensión de tratamientos, escasez de medicamentos y trabas administrativas, problemas que afectan con mayor crudeza a quienes padecen enfermedades crónicas o poco frecuentes. La escena de la madre protestando se ha convertido en un símbolo del quebrantamiento del sistema y del abandono que sienten miles de familias.
El modelo que Petro defiende y busca implementar en Colombia: Cuba como “ejemplo”
No obstante, la situación cobra mayor relevancia política debido a que Gustavo Petro ha citado en repetidas ocasiones al sistema de salud de Cuba como un “ejemplo” a seguir, elogiando su enfoque estatal y centralizado. Sin embargo, la realidad de la isla comunista contradice ese discurso.
Es de conocimiento público que, en Cuba, el sistema de salud atraviesa una de sus peores crisis históricas, en las que no hay medicamentos básicos, no hay tratamientos para enfermos crónicos, los hospitales presentan condiciones deplorables y los pacientes dependen de donaciones, mercado negro o ayuda del exterior para sobrevivir.
A través de distintas plataformas digitales como Cubanos por el Mundo se han difundido imágenes de hospitales en la isla sin insumos, con salas deterioradas y personal desbordado, las cuales circulan desde hace años, mientras el régimen prioriza la propaganda y el control político por encima de la atención real a los ciudadanos.
Para sectores críticos, el video de la madre en Cali no es un hecho aislado ni accidental, sino una consecuencia directa del rumbo ideológico que ha tomado el gobierno colombiano. La comparación con Cuba resulta inevitable, ya que el narcoguerrillero Petro ha seguido el mismo fracasado modelo: más control estatal, menos eficiencia, menos medicamentos y más sufrimiento para los pacientes.
El caso refuerza la percepción de que los modelos promovidos por la izquierda latinoamericana terminan destruyendo los servicios esenciales, incluso aquellos que dicen proteger. Mientras Petro insiste en reformas inspiradas en sistemas fracasados, los ciudadanos pagan el precio con su salud y la de sus hijos.
La escena de una madre desesperada, sin respuestas y sin medicinas, resume hoy el temor de muchos colombianos: que Colombia avance hacia el mismo colapso sanitario que vive la isla comunista, donde la salud dejó de ser un derecho efectivo para convertirse en un privilegio inexistente.
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Redacción Cubanos por el Mundo