El miedo a un desenlace similar al de su aliado venezolano parece haberse apoderado de la cúpula castrista, pues el canciller del régimen, Bruno Rodríguez, recurrió a la vieja retórica del martirio y el sacrificio para contestar las sentencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien como se recordará, aseguró que la dictadura de La Habana está al borde del colapso tras la caída de Nicolás Maduro.
Las declaraciones del vocero de la dictadura fueron difundidas a través de su perfil en la plataforma X, trinchera digital desde donde suele replicar las consignas del Partido Comunista y patalear por cualquier cosa que vaya en contra del absurdo castrismo.

Esta respuesta de Bruno Rodríguez surge luego de que el mandatario estadounidense afirmara desde el Air Force One que el régimen de la isla “está listo para caer”, argumento basado en la innegable realidad de que el flujo de petrodólares y recursos robados a Venezuela, vitales para el sostenimiento de la economía parasitaria cubana, ha sido cortado de raíz.
En su intento por proyectar una fortaleza inexistente, Rodríguez descalificó las advertencias de la Casa Blanca tildándolas de “blasfemia y amenaza”, acusó al líder republicano de repetir una supuesta “agenda de mentiras” y aseguró cínicamente que el pueblo está dispuesto a “dar sus vidas” para defender el sistema, una promesa de sangre que la cúpula comunista suele exigir a los ciudadanos de a pie mientras ellos disfrutan de sus privilegios.
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La tensión escala rápidamente, reforzada por posturas contundentes como la del senador Lindsey Graham, quien describió al régimen como “la cabeza de la serpiente” comunista, y del secretario de Estado Marco Rubio, cuyas insinuaciones apuntan a que Cuba podría ser el próximo objetivo en la estrategia de Washington para limpiar el hemisferio de tiranías.
Resulta evidente que el nerviosismo en La Habana obedece a la asfixia económica señalada por Trump, quien ve “inevitable” el fin del castrismo ahora que ha perdido los ingresos ilícitos que lo mantenían a flote.
Redacción de Cubanos por el Mundo