La maquinaria represiva del castrismo activó una vez más sus mecanismos de coacción este lunes mediante el despliegue de cercos policiales y la imposición de restricciones de movimiento contra múltiples activistas y opositores dentro de Cuba.
Esta nueva oleada de hostigamiento surge como una respuesta directa al pánico que se apoderó de la cúpula tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado sábado, un hecho que, sumado a las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la administración de Venezuela desde Washington, supone la pérdida del salvavidas económico y político más importante para La Habana.
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La situación fue denunciada por el grupo de asesoría legal Cubalex, entidad que documentó el incremento de la vigilancia y el acoso sistemático contra las voces disidentes en un intento desesperado del régimen por contener cualquier estallido social derivado de su debilidad.
Lejos de ser incidentes fortuitos, los expertos aseguran que estas maniobras responden a un patrón de control estatal diseñado para anular el descontento ciudadano, por lo que se observó una notable militarización de espacios públicos en La Habana durante todo el fin de semana.
“Alertamos que estos hechos no son aislados. Responden a un patrón de control y represión del Estado cubano para evitar cualquier expresión de descontento ciudadano”, dijo la organización.
La conexión entre la dictadura de Cuba y el chavismo quedó aún más expuesta con el reporte de al menos 32 militares cubanos fallecidos, quienes formaban parte del anillo de seguridad de Maduro, dato que confirma el nivel de injerencia castrista en Caracas y justifica el terror del régimen a que la caída de su secuaz contagie a la población de la isla con ansias de libertad.
Cubalex advirtió que el cerco a las viviendas y la prohibición de salida sin orden judicial constituyen violaciones flagrantes a los derechos humanos básicos, tácticas que buscan blindar el poder totalitario frente a una ciudadanía que podría ver en el fin del madurismo una señal para exigir cambios internos.
Redacción de Cubanos por el Mundo