El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expuso un plan de tres etapas para Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, con el objetivo de evitar un colapso institucional, encauzar la recuperación del país y sentar las bases de una transición política futura.
Las declaraciones del funcionario cubanoamericano fueron este miércoles ante el Congreso de Estados Unidos.
En ese sentido, Marco Rubio explicó que la estrategia de Washington se estructura en tres fases interrelacionadas nombradas: “estabilización, recuperación y transición”, que no necesariamente se desarrollarán de manera estrictamente secuencial, pero que responden a una hoja de ruta definida por la administración estadounidense para el escenario posterior a la detención del exdictador.
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La primera etapa, denominada estabilización, apunta a impedir que Venezuela entre en un vacío de poder o en una espiral de caos. En este punto, Estados Unidos busca mantener control sobre factores críticos como la seguridad interna y los flujos económicos estratégicos.
Marco Rubio señaló que esta fase contempla el uso de herramientas de presión económica, incluyendo la gestión de activos petroleros bajo sanción, con el propósito de evitar que recursos clave sean desviados hacia redes de corrupción o estructuras vinculadas al régimen anterior.
Según el funcionario, los ingresos generados deberían destinarse a aliviar la crisis humanitaria y a sostener servicios esenciales.
“Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, indicó.
“El primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos”, agregó el funcionario.
La segunda fase, enfocada en la recuperación, estaría orientada a la reactivación gradual de la economía venezolana. Rubio indicó que esta etapa prevé una apertura controlada al capital extranjero, especialmente de empresas occidentales, bajo reglas que garanticen transparencia y eviten la reproducción de esquemas opacos del pasado.
“La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”, precisó
En paralelo, esta fase incluiría medidas políticas internas, como procesos de reconciliación, liberación de presos políticos y la reincorporación de actores sociales y políticos excluidos durante el chavismo, con el fin de reconstruir la institucionalidad del país.
“Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil”, enfatizó Rubio.
La tercera etapa, descrita como transición, contempla la consolidación de cambios estructurales y el avance hacia un nuevo orden político. Aunque Marco Rubio no ofreció un calendario detallado, dejó claro que esta fase estaría condicionada al cumplimiento de las anteriores y a la creación de garantías mínimas de gobernabilidad.
El objetivo final, según explicó, es permitir que Venezuela avance hacia un sistema político estable, con instituciones funcionales y relaciones normales con la comunidad internacional.
Rubio subrayó que Estados Unidos no busca una intervención directa prolongada, sino influir de manera decisiva en el proceso inicial para evitar el colapso del país y facilitar una salida ordenada a la crisis. También advirtió que el uso de incentivos o presiones dependerá del comportamiento de los actores que hoy concentran el poder en Caracas.
Es importante mencionar que, el planteamiento de estas tres etapas marca, según analistas citados por la prensa en EE.UU., una de las definiciones más claras hasta ahora de la estrategia estadounidense para Venezuela tras la captura de Maduro, en un contexto de alta incertidumbre política y reconfiguración del poder interno.
Caída de Maduro
Cabe recordar que, los Estados Unidos ejecutaron una misión para extraer al dictador Nicolás Maduro de Venezuela el pasado sábado 3 de enero por la madrugada. Como consecuencia de esa operación militar Delcy Rodríguez, vice del régimen, asumió la administración interina del gobierno chavista.
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Redacción Cubanos por el Mundo