La integridad física de pequeños y ancianos pende de un hilo en el Policlínico Sur de Palma Soriano, ubicado en la provincia de Santiago de Cuba, donde pacientes de las áreas de Pediatría y Psiquiatría se ven obligados a aguardar sus consultas bajo una estructura colapsada que amenaza con desplomarse sobre ellos en cualquier instante.
Esta denuncia gráfica fue realizada por el comunicador independiente Yosmany Mayeta Labrada, quien expuso mediante sus redes sociales la magnitud del desastre infraestructural que pone en evidencia el abandono absoluto del sistema sanitario por parte de la dictadura castrista.
Las condiciones del recinto hospitalario son deplorables, pues el falso techo cedió ante la crónica falta de mantenimiento para dejar al descubierto vigas metálicas, cables eléctricos sueltos y tuberías oxidadas, convirtiendo la sala de espera en una trampa mortal llena de escombros, manchas de humedad y suciedad acumulada.
Resulta criminal que madres con sus bebés en brazos deban permanecer durante horas en un área donde la luz solar entra directamente por los enormes agujeros de la cubierta, exponiéndose a la intemperie y a posibles desprendimientos de materiales mientras el régimen sigue vendiendo cínicamente al mundo la falacia de ser una supuesta “potencia médica”.
“En algunos puntos, la abertura es tal que entra directamente la luz del sol, dejando el área prácticamente a la intemperie, expuesta a lluvias, polvo y posibles desprendimientos”, fueron las palabras exactas del comunicador.
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Este escenario de desidia en Santiago de Cuba plantea un riesgo inminente de tragedia, situación que genera profunda indignación entre los habitantes locales ante la inoperancia de unas autoridades que prefieren invertir recursos en la represión y la propaganda antes que garantizar una seguridad mínima.
Mientras tanto, el cubano de a pie sigue buscando la forma de sobrevivir en un infierno que cada vez se hace más abrumador.
Redacción de Cubanos por el Mundo