Una familia cubana, compuesta por varios adultos y tres menores de edad, se encuentra atrapada en una trampa mortal debido al inminente colapso de su vivienda en La Habana, situación que expone la criminal desidia de las autoridades ante el deterioro habitacional que amenaza con cobrar vidas inocentes.
La denuncia fue hecha pública por el comunicador Niover Licea a través de su plataforma “Nio reportando un crimen” en Facebook, quien expuso la angustia de estas personas que llevan más de 12 años residiendo en esa edificación condenada a la ruina por la absoluta negligencia del régimen.
El inmueble, ubicado específicamente en la calle Teniente Rey número 355 entre Villegas y Aguacate, presenta un daño estructural irreversible que ya provocó el desplome de su fachada frontal, obligando a los residentes a refugiarse precariamente en la planta baja sin que desaparezca el riesgo de quedar sepultados bajo los escombros en cualquier momento.
La tragedia se agrava por el secuestro de los recursos económicos de la familia, pues el padre, quien se desempeña como marinero en el extranjero, tiene sus ingresos en dólares retenidos por el banco estatal en La Habana, entidad que arbitrariamente solo le permite retirar mil unidades mensuales e impide la compra de una casa segura para sacar a sus hijos del peligro.
El historial de negligencia oficial incluye el colapso de un baño del piso superior hace algunos años y la reciente retirada de las brigadas estatales, las cuales recogieron los restos de la fachada caída pero abandonaron el lugar sin realizar el apuntalamiento prometido ni demoler las partes inestables que siguen amenazando la integridad física de los moradores.
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Mientras los transeúntes caminan ajenos al peligro por la acera donde continúan cayendo fragmentos de la estructura, la dictadura mantiene a estos ciudadanos en un estado de indefensión total y pánico constante, ignorando deliberadamente que la vida de tres niños pende de un hilo en el corazón de La Habana Vieja.
Redacción de Cubanos por el Mundo