Un nuevo episodio de rabieta se desató en la cúpula de La Habana luego de que el dictador puesto a dedo, Miguel Díaz-Canel, estallara tras conocer la reciente orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump para frenar aún más el suministro de petróleo que oxigena al régimen.
El propio títere de los Castro utilizó sus redes sociales para el pataleo de turno, específicamente la plataforma de X, que utiliza habitualmente para victimizarse y reciclar la vieja retórica comunista en lugar de ofrecer soluciones reales a la miseria que impera en la nación antillana.
Bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, vendido por quienes hacen política y se enriquecen a costa del sufrimiento de nuestro pueblo, el Presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con #Cuba.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) January 30, 2026
1/3
La pataleta surge, claro está, como respuesta directa a la estrategia de Washington de declarar una emergencia nacional e imponer aranceles a las importaciones de aquellos países que insistan en enviar combustible a la isla, medida que busca cortar el flujo energético de una dictadura parásita incapaz de generar sus propios recursos.
En su diatriba, Díaz-Canel calificó la decisión como una acción basada en un “pretexto mendaz y vacío de argumentos”, acusando a la Casa Blanca de querer asfixiar la economía bajo supuestos fines políticos, omitiendo cínicamente que es su propio modelo fallido el único responsable del sufrimiento de los cubanos.
“El presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba”, dijo con total descaro.
TAMBIÉN PUEDE LEER: Bruno Rodríguez patalea por decisión de Trump sobre el petróleo que llega a Cuba

Cabe destacar que esta ofensiva del jefe de Estado norteamericano no detalló específicamente qué naciones serán las primeras afectadas, pero establece un mecanismo claro para castigar a los cómplices internacionales que mantienen con vida artificial al sistema represivo de La Habana mediante el envío de crudo.
Mientras la cúpula se dedica a lanzar improperios por Internet, la realidad es que esta nueva vuelta de tuerca llega en el peor momento posible para el régimen, el cual enfrenta una crisis terminal tras décadas de corrupción y desidia que mantienen al pueblo sumido en un caos total.
Redacción de Cubanos por el Mundo