En un arrebato combinado de miedo con soberbia característico de la tiranía, el dictador puesto a dedo, Miguel Díaz-Canel, pataleó nuevamente contra la administración de Donald Trump para asegurar que la cúpula comunista se aferrará al poder sin importar el colapso económico o el aislamiento internacional que asfixia al régimen.
Así lo manifestó el propio títere de los Castro en una alocución cargada de retórica vacía, donde intentó proyectar una falsa imagen de fortaleza ante sus seguidores para disimular el pánico que recorre a sus secuaces ante la pérdida de sustento financiero.
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Lejos de aceptar la realidad, Díaz-Canel recurrió a insultos infantiles al calificar la política exterior estadounidense como “fascista” y comparar al mandatario republicano con Hitler, repitiendo irónicamente el mismo guion fracasado de Nicolás Maduro, quien terminó enfrentando a la justicia en Nueva York por cargos de narcotráfico.
Aunque Díaz-Canel insiste en que “la rendición nunca será una opción” y apela a una supuesta valentía para resistir medidas o intervenciones militares citando a esos mercenarios abatidos en Venezuela, contradictoriamente expresa su disposición a dialogar con Washington siempre que no existan condicionamientos previos ni presiones externas.
“Estamos dispuestos a enfrentar cualquier medida adicional de bloqueo y toda amenaza o agresión militar con la misma determinación de los 32 combatientes cubanos que cayeron heroicamente en Venezuela el 3 de enero”, dijo.
🇨🇺🇺🇸‼️ | El dictador Miguel Díaz-Canel amenazó con "inmolarse" de la misma forma que los 32 militares en Venezuela, en un acto de desesperación ante la orden ejecutiva de Donald Trump: "Estamos dispuestos a enfrentar cualquier medida y toda amenaza, con el mismo valor de los 32… pic.twitter.com/PH3Y8qQbcs
— UHN Plus (@UHN_Plus) January 31, 2026
El discurso también contó con la afirmación delirante de que el fin del sistema totalitario es solo “una ilusión basada en la soberbia imperial”, negando ciegamente que su modelo político se desmorona por su propio peso, ineficiencia y corrupción.
Esta reacción visceral surge como respuesta directa a la estrategia de máxima presión implementada por la Casa Blanca, la cual incluye severos aranceles contra cualquier nación que intente suministrar petróleo a la dictadura y apuesta por acelerar la caída del castrismo tras la debacle absoluta de sus aliados en Venezuela.
Redacción de Cubanos por el Mundo