Hace apenas un mes, el régimen chavista temblaba bajo las bombas y veía caer a su máximo líder, el hoy exdictador Nicolás Maduro, capturado tras una operación militar estadounidense que sacudió a Caracas y dejó claro quién manda realmente en el tablero hemisférico. Hoy, el mismo Palacio de Miraflores que fue símbolo de arrogancia antiimperialista abre sus puertas con sonrisas, protocolo y hasta música para recibir al secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright.
La imagen es demoledora. Delcy Rodríguez, actual “presidenta encargada” del régimen y quien durante años fue vocera de insultos contra Washington, encabeza ahora una recepción casi ceremonial para un alto funcionario de la administración Trump. No hay discursos incendiarios, no hay denuncias de “bloqueo”, no hay consignas revolucionarias. Hay silencio, sumisión y cálculo político.
El contraste no podría ser más brutal: hace semanas, Estados Unidos bombardeaba objetivos estratégicos en Caracas y desmontaba al narcoestado desde dentro; hoy, los mismos jerarcas que juraban “resistir al imperio” se muestran dóciles, necesitados y políticamente derrotados.
El chavismo quedó desnudo. Sin Maduro, sin poder real y sin margen de maniobra, depende ahora de la voluntad de Washington incluso para sostener lo poco que queda de su colapsada industria energética. La reunión no es un gesto diplomático entre iguales: es la confirmación de una relación de subordinación.
Lo que durante años fue retórica antiestadounidense se ha convertido en obediencia pragmática. Miraflores ya no desafía: espera instrucciones.
Y la historia no olvidará que quienes prometieron soberanía absoluta terminaron recibiendo a Estados Unidos con alfombra roja, después de haber sido derrotados por la fuerza que decían combatir.
El encuentro entre Delcy Rodríguez y Chris Wright
Según precisaron medios en Venezuela, la reunión de Delcy Rodríguez y Chris Wright forma parte de una serie de contactos recientes entre funcionarios de ambos países, en un contexto marcado por cambios significativos en la relación bilateral tras los acontecimientos políticos y militares ocurridos a inicios de enero.
De acuerdo con la información disponible, la reunión abordó asuntos vinculados al sector energético, incluyendo temas de producción, suministro y estabilidad regional. Venezuela, que posee una de las mayores reservas de crudo del mundo, atraviesa una profunda crisis estructural en su industria energética, afectada por años de mala gestión del chavismo.
Por su parte, Laura F. Dogu, jefa de la misión diplomática de EE.UU. en Venezuela, dio la bienvenida a Wright considerando que su “visita es clave para avanzar en la visión del presidente Donald Trump de una Venezuela próspera”.
Redacción Cubanos por el Mundo