Un nuevo informe del medio estadounidense Axios afirma que el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ha estado manteniendo conversaciones reservadas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro (El Cangrejo), nieto y cuidador del dictador cubano Raúl Castro, en medio de la actual política de máxima presión de Washington contra La Habana.
Según fuentes oficiales consultadas por Axios, estos contactos no se estarían realizando por los canales diplomáticos tradicionales del Gobierno cubano, sino de forma paralela, con el objetivo de discutir “el futuro” de Cuba ante una administración estadounidense que considera que el sistema actual ha fracasado.
Un alto funcionario de la administración estadounidense citado en el informe señaló que no calificaría estos encuentros como “negociaciones” formales, sino más bien como discusiones sobre posibles escenarios futuros. En la lógica de estos contactos, Rodríguez Castro —de 41 años y denominado en el entorno político como “Raulito” o “El Cangrejo”— representaría a una generación más joven dentro de la élite cubana y, según Washington, una parte de la estructura del poder con mentalidad empresarial y pragmática.
La visión oficial estadounidense, según Axios, es que el régimen cubano debe cambiar, aunque no hay claridad sobre cómo se traduciría ese cambio ni un plan final decidido por el presidente Donald Trump. El funcionario citado afirmó que Rubio “sigue en conversaciones con el nieto”, pero que Trump no ha tomado una decisión definitiva sobre la estrategia a seguir.
Este reporte se produce justo después de que el presidente Trump dijera públicamente el pasado lunes que “están hablando con Cuba ahora mismo” y que “deberían llegar a un acuerdo”, palabras que generaron expectativas y confusión sobre un posible diálogo formal entre Washington y La Habana.
🛑 La respuesta oficial de La Habana: negación de diálogos
Desde La Habana, el régimen ha negado de manera enfática que exista un diálogo político de alto nivel con Estados Unidos. En declaraciones oficiales emitidas a través de voceros y medios estatales, el Gobierno cubano aseguró que no existe una mesa de negociación ni conversaciones políticas estructuradas con Washington, solo “intercambios de mensajes habituales”.
El comunicado oficial, emitido en respuesta a las versiones mediáticas, sostiene que no hay un diálogo formal entre ambos gobiernos y que cualquier contacto se limita a comunicaciones rutinarias, sin contenido político o estratégico que implique concesiones o cambios en la relación bilateral.
📌 ¿Qué implica esta controversia?
Este choque de versiones —entre el reporte de Axios sobre conversaciones secretas y la negación oficial cubana— pone en evidencia la complejidad de la relación entre Estados Unidos y Cuba en este momento histórico. Por un lado, Washington presiona con sanciones económicas y una postura más agresiva que en décadas recientes; por otro, La Habana rechaza de manera rotunda cualquier narrativa que sugiera que está negociando concesiones políticas o un proceso de transición bajo presión externa.
Mientras tanto, la figura de Rodríguez Castro, con contactos dentro de la élite política y empresarial de la isla, emerge como un posible interlocutor no oficial en un escenario de incertidumbre, aunque el régimen insiste en que no hay negociación formal alguna en curso.










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