Una denuncia difundida en redes sociales señala a un presunto agente de la Seguridad del Estado cubana como uno de los responsables del seguimiento y la detención de uno de los jóvenes vinculados al proyecto cívico El 4tico, en la provincia de Holguín. Específicamente de Kamil Zayas Pérez.
La publicación fue realizada por la activista Amalia Barrera, quien aseguró que vecinos del barrio de Kamil Zayas han alertado sobre la presencia de un individuo que estaría recorriendo la zona, realizando preguntas e intentando intimidar a personas cercanas a la joven.
Según el texto divulgado, el hombre habría participado en el seguimiento del caso de Zayas y en su posterior detención junto a otros oficiales.
“Vecinos del barrio de Kamil Zayas han alertado que un individuo vinculado a la Seguridad del Estado está recorriendo la zona, haciendo preguntas, investigando y tratando de intimidar a quienes conocen a esta joven integrante del proyecto El 4tico”, señala la denuncia difundida en redes.
La publicación identifica a esta persona como Julio Quevedo, quien, según el señalamiento, reside en Calle 5, Piedra Blanca, en la ciudad de Holguín.
La denuncia sostiene que este individuo habría tenido un papel activo en el proceso de vigilancia y detención del joven, aunque hasta el momento no existen confirmaciones oficiales sobre su identidad ni sobre su participación directa en los hechos.
Señalamientos sobre su entorno familiar
Sin embargo, donde se pone interesante la denuncia, es cuando Amalia, quien no solo es amiga personal de los integrantes de El 4tico, sino que además era vecina “pared con pared” de ellos, menciona que el presunto agente mantiene un nivel de vida sostenido en parte por el apoyo económico que recibe de su hijo, quien reside en Estados Unidos.
De acuerdo con la denuncia, gran parte de sus ingresos provendrían de remesas y paquetes enviados desde el exterior.
En las capturas de pantalla que circulan junto a la denuncia aparece el perfil en redes sociales de Adrián Quevedo Domínguez, identificado como hijo del hombre señalado.


El perfil indica que Adrián Quevedo es tatuador, oriundo de Holguín y nació el 18 de enero de 1995. En las imágenes difundidas también aparece una fotografía familiar en la que se observa al joven junto a un hombre que los denunciantes identifican como su padre.
Cubanos por el Mundo no ha podido comprobar de manera confiable que así sea; sin embargo, la lógica cubana de “el hijo en el Norte y su familia en Cuba” nos indica que la denuncia tiene lógica.
Conversaciones privadas y denuncias sobre detenciones
Junto a la denuncia también circularon capturas de conversaciones privadas en las que una persona asegura tener información sobre la situación de varios jóvenes detenidos.
En uno de los mensajes se afirma que algunos de ellos estarían recluidos en condiciones precarias, recibiendo poca comida y permaneciendo encerrados en espacios oscuros.
También se menciona el caso de la madre de uno de los detenidos, quien, según el testimonio, habría protestado por el trato recibido por su hijo durante el período de detención.
Estas afirmaciones tampoco han sido confirmadas por fuentes oficiales ni por organizaciones independientes.
Contexto de tensión
El caso se produce en un contexto de creciente denuncia en redes sociales sobre detenciones, interrogatorios y presiones contra jóvenes vinculados a proyectos cívicos y espacios de activismo en la isla.
Activistas y usuarios en redes han insistido en que continuarán denunciando públicamente cualquier intento de intimidación.
“A los represores les recordamos algo que la historia ha demostrado muchas veces: los sistemas que se sostienen en el miedo terminan cayendo cuando la gente pierde el miedo”, concluye la publicación que inició la denuncia.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han emitido declaraciones sobre el caso ni sobre los señalamientos difundidos en redes sociales.